“Sola Fide” en los Padres Primitivos: Una respuesta a Michael Horton

“El “Sola Fide” en los Padres Primitivos: una respuesta a Michael Horton”

El pastor Michael Horton es un destacado líder entre los cristianos reformados. Su posición es que la ortodoxia oriental y la fe reformada son  incompatibles, porque la Reforma es el cedazo de todo lo malo de la Iglesia institucionalizada, y la Ortodoxia, junto con el legado patrístico, están en menor o mayor grado contaminados.
En su escrito: “Tres puntos de vista sobre la ortodoxia oriental y el evangelicalismo” (http://www.zondervan.com/three-views-on-eastern-orthodoxy-and-evangelicalism) Horton asegura que la Otodoxia es un alejamiento de la fe genuina rescatada en la Reforma Protestante.

Horton divide su ensayo en dos partes: Creencias centrales; Rango de Acuerdos y Rango de Desacuerdos.

  1. Justificación por la fe

El Pastor Horton identifica la diferencia central para ser principio material del protestantismo en: la justificación por gracia mediante la sola fe en Cristo, (p 128)

Para Horton el principio de sola fide es tan importante que cualquier moderación de este principio es equivalente a la apostasía. El escribe:

“Cualquier punto de vista que niega que la única base para la aceptación divina de los pecadores es la justicia de Cristo y que el único medio de recibir esa justicia es la imputación mediante la fe sin obras es una negación del evangelio (p 137;. énfasis añadido).

La respuesta ortodoxa a la posición de Horton es de cuatro tipos: (1) afirmamos la justificación por la fe, (2) negamos la justificación por la fe sola (sola fide), (3) desde el punto de vista histórico la Sola fide es una novedad doctrinal, algo nunca enseñado por los Padres de la Iglesia, y (4) al hacer la sola fide la prueba de fuego del Evangelio, ha introducido un elemento de división en el cristianismo.

La Afirmación Ortodoxa de la justificación por la fe

La Confesión de Dositeo (1672) representa la respuesta oficial de la Iglesia ortodoxa a la teología reformada.  En ella encontramos amplias pruebas de la creencia de la Iglesia Ortodoxa en la justificación por medio de la fe en Cristo. El Decreto VIII contiene una descripción de la muerte salvífica de Cristo en la Cruz que cualquier Evangélico asentiría y afirmaría. Dice así:

“Creemos que nuestro Señor Jesucristo es el único mediador, que se ha dado en rescate por el mundo. Haciendo una reconciliación entre Dios y el hombre por medio de su propia sangre. Él es nuestro abogado y la propiciación por nuestros pecados. ( Leith pp. 490-491).

Que la Iglesia Ortodoxa enseña la justificación por la fe es algo muy claro. En el Decreto IX dice:

“No creemos que nadie sea salvo sin fe.  Y por fe entendemos la noción correcta acerca de Dios y de las cosas divinas, la cual, trabajando por amor, es decir, observando los mandamientos divinos, nos justifica con Cristo; y sin esta fe, que obra por el amor, es imposible agradar a Dios (Leith p. 491).

El rechazo de la Iglesia Ortodoxa del dogma “Sola Fe”

La Confesión de Dositeo también deja claro, que la “Sola Fide” no puede formar parte del legado histórico doctrinal de la Iglesia:

“Creemos que un hombre no puede ser justificado por la fe sola, sino por la fe que obra a través del amor” (Decreto XIII, Leith p. 496-497).

Esto es consistente con la Escritura.  En ninguna parte la Escritura enseña la justificación por la “fe sola”. Enseña la justificación por la fe, más no una fe abstracta, sino trabada en buenas obras. El único lugar en las Escrituras que tiene la frase: “la fe” (πιστεως μονον) es Santiago 2:24, o su equivalente: “la fe sin obras” (η Πιστις Χωρις Των εργων) en Santiago 2:20 o 2:26, o “fe sola” (η πιστις Καθ εαυτην) en Santiago 2:17.

La Epístola de Santiago es muy pertinente a la controversia sola fide porque habla directamente sobre la cuestión, diciendo: Porque la fe de Dios sin obras es “muerta” (2:17), “inútil” (2:20), o “como un cuerpo sin espíritu” (2:26).

Cuando leemos a Romanos y a Gálatas, debemos tener en cuenta que en la mayoría de los casos que se habla de las “obras” se refieren a las buenas acciones ordenadas por la Torá Judía. Pablo no se refería a buenas obras que nos ganaran mérito ante Dios; Esta comprensión medieval de las buenas acciones es ajena al cristianismo del primer siglo.   Cuando Pablo escribió acerca de la rectitud en Romanos y Gálatas, él tenía en mente la justicia de la alianza. La Iglesia Ortodoxa ofrece la siguiente explicación:

“Justificados por la fe en Dios, es ser llevados a una relación nueva, en un pacto con él.  Mientras Israel estaba bajo el antiguo pacto, en el cual la salvación vino a través de la fe como revelada en la ley, la Iglesia está bajo el nuevo pacto.  La salvación viene a través de la fe en Cristo, que cumple la ley.   ( “Justificación por la fe” en el   Estudio de la Biblia ortodoxa, p. 1259)

El significado etimologico de “justicia” es “relación correcta”. El principal problema que enfrentaba la Iglesia primitiva era si se podía tener una “relación correcta” con Dios aparte de la Torá Judía. En otras palabras, ¿podrían los gentiles tener una relación o un pacto correcto, justo sobre la base de la fe en Jesús como el Cristo?   Los judaizantes respondieron negativamente; Pablo respondió afirmativamente.

Esto es lo que enseñaban los Padres, por ejemplo, vemos lo que afirma Hipolito de Roma:

Y de igual manera, los gentiles por la fe en Cristo, preparan para ellos la vida eterna a través de buenas obras  (San Hipólito, Comentarios sobre proverbios
Traducido desde Commentary on Proverbs; ANF, Vol. V, 174

http://www.ccel.org/print/schaff/anf05/iii.iv.i.vi.i)

O Este comentario alusivo a la fe de Orígenes:

Que nadie piense que alguien que tiene fe suficiente para estar justificado y tener gloria ante Dios, puede al mismo tiempo tener maldad viviendo en él. Porque la fe no puede coexistir con la incredulidad, ni la justicia con la maldad, como la luz y las tinieblas no pueden vivir juntas. Es necesario tener fe, y actuar en consecuencia a ella”. (Orígenes, Comentario sobre Romanos 4:2
Traducida desde Commentary on Romans [4:2]; Bray, 109-110 The Church Fathers, Dave Armstrong, pág. 137)

La “Sola Fide” desde un punto de vista histórico

Probablemente lo que molesta más a Horton como a muchos evangelicos y protestantes, es que no hay evidencia histórica que admita esa suposición. (sola fe)  La justificación no era una cuestión teológica en la tradición pre-agustiniana (McGrath 1986a: 19).   Alister McGrath en su magistral obra Iustitia Dei: Una historia de la doctrina cristiana de la Justificación menciona que durante los trescientos cincuenta primeros años de la enseñanza de la Iglesia sobre el tema de la  justificación, había una “incipiente y mal definida” teología (ver McGrath 1986a: 23). Observa que había una variedad de teorías de la economía de la salvación en la iglesia primitiva, pero nunca se enseñó el sola fide

Si el pastor Horton o algún evangélico desea disputar estas observaciones todo lo que tiene que hacer es proporcionar evidencia de los Padres de la Iglesia o los consejos de apoyo a la sola fide desde el contexto histórico. Y dejar de confundir la creencia de los Padres en la justificación por la fe, a la petición de principio a la sola fe.

La creencia de los Padres es unanime, ninguno de ellos sostuvo el “Sola fe”:

CIRILO DE JERUSALEN

Lo propio de Dios es plantar y regar; pero a ti te corresponde aportar el fruto. Por ello, no desprecies la gracia de Dios: guárdala piadosamente cuando la recibas y haz abundantes obras que la revelen” (Cirilo de Jerusalén, Catequesis I,4
Tomado de http://www.mercaba.org/tesoro/CIRILO_J/Cirilo_03.htm

JUAN CRISOSTOMO

Aunque el hombre crea debidamente en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, sino lleva una vida recta su fe no le valdrá nada para su salvación. No piense el tal, que porque habéis creído, sera esto suficiente para su salvación, a menos que exhiba una conducta intachable” ( Homilía XXIII on Corinthians NPNF1: Vol. XII, p. 133
http://www.ccel.org/print/schaff/npnf112/iv.xxiv)

JUSTINO MARTIR

cada uno camina, según el mérito de sus acciones, al castigo o a la salvación eterna” (Justino Mártir, Primera Apología 12,1-2
Tomado de Padres Apologetas Griegos, 2da edición, Daniel Ruiz Bueno, BAC 116, pág. 191-192)

CLEMENTE

sólo el que en espíritu de humildad y perseverante modestia cumpliere sin volver atrás las justificaciones y mandamientos dados por Dios, solo ése será ordenado y escogido en el número de los que se salvan por medio de Jesucristo… /Clemente a los Corintios LVIII,2
Ibid. pág. 231
)

GREGORIO

La fe sin las obras de justicia no son suficientes para la salvación, ni tampoco sin embargo, es justo vivir seguro en si mismo para la salvación, si se separa de la fe” (Gregorio de Nisa, Homilías sobre el Eclesiastés 8
Traducido de The Faith of the Early Fathers, Vol II, William A. Jurgens, pág. 45-46)

AMBROSIO

“En el día del juicio nuestras obras nos socorrerán o nos hundirán a la profundidad con el peso de una piedra de molino…” (Ambrosio, Carta II, a Constancio, un obispo
Traducida desde The Church Fathers Were Catholic, Dave Armstrong, pág. 144)

“Las Sagradas Escrituras dicen que la vida eterna se basa en el conocimiento de las cosas divinas y en el fruto de buenas obras. El Evangelio es testigo de ambas de estas sentencias”. (Ambrosio, Carta II, a Constancio, un obispo
Traducida desde The Church Fathers Were Catholic, Dave Armstrong, pág. 144)

AGUSTIN

“Ahora, si el malvado fuera salvado por el fuego a cuenta de solamente su fe, y si esta fue la forma en que el pasaje del bienaventurado Pablo debería ser entendido –“Pero él mismo será salvado, como por fuego”–entonces la fe sin obras sería suficiente para salvarse. Pero entonces lo que el apóstol Santiago dice sería falso. Y también falso sería otra frase del mismo Pablo: “No se equivoquen”, dice, “ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni ladrones, ni los codiciosos, ni borrachos, ni los ultrajadores, ni extorsionadores, heredarán el reino de Dios” (Agustín de Hipona, Manual de fe, esperanza y caridad XVIII,3 Traducido de Enchiridion of Faith, Hope, and Love, Chapter XVIII, paragraph 3; NPNF 1, Vol. III
http://www.ccel.org/print/augustine/enchiridion/chapter18)

La fe sin buenas obras no es suficiente para la salvación

Personas poco inteligentes, sin embargo, con respecto a las palabras del apóstol: «pensamos que el hombre es justificado por la fe, sin las obras de la ley» han pensado que quiere decir que la fe es suficiente para un hombre, incluso cuando lleva una mala vida, sin buenas obras. Imposible es que tal persona debiera juzgarse recipiente de la elección por el apóstol, quien, después de declarar que en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión; sino la fe que obra por la caridad. Es esa la fe infiel a Dios de los demonios impuros, -que incluso «creen y tiemblan», como dice el apóstol Santiago. Por tanto, ellos no poseen la fe por la que el hombre vive, – la fe que actúa por el caridad en tal sabiduría, que Dios la recompensa de acuerdo a sus obras con la vida eterna. Pero en la medida en que tenemos nuestras buenas obras de Dios, de quien también proviene de nuestra fe y nuestro amor, por lo que el mismo gran maestro de los gentiles ha designado a la vida eterna como un regalo de Su gracia.

Y de aquí nace otro problema de no poca importancia, que, con la gracia de Dios, hemos de resolver. Si la vida eterna se da a las buenas obras, como con toda claridad lo dice la Escritura: Porque el Hijo del Hombre. . .pagará a cada uno conforme a sus obras, ¿cómo puede ser gracia la vida eterna, si la gracia no se da por obras, sino gratis, de acuerdo con el Apóstol: Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda? Y en otro lugar: Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia y a continuación: Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. ¿Cómo, pues, será gracia la vida eterna, si a las obras responde? ¿O es que quizá no llama gracia el Apóstol a la vida eterna? Es más: tan claramente lo dice, que es de todo punto innegable. Y no es que requiera esta cuestión un ingenio agudo. Basta sólo un oyente atento. Porque cuando dijo: Porque la paga del pecado es muerte, en seguida añadió: mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

Este problema, a mi parecer, sólo puede resolverse entendiendo que nuestras buenas obras, a las que se da la vida eterna, pertenecen también a la gracia de Dios, toda vez que nuestro Señor Jesucristo dice: Sin mí nada podéis hacer. Y el mismo Apóstol, al decir: Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras para que nadie se gloríe, vio que los hombres podrían entender como no necesarias las obras y bastar sólo la fe, como también que los hombres podrían gloriarse por sus buenas obras, cual si a sí mismos se bastaran para realizarlas; y por eso añadió: porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales preparó de antemano para que anduviésemos en ellas“. (Agustín de Hipona, Sobre la gracia y el libre http://www.ccel.org/print/schaff/npnf105/xix.iv.xviii
http://www.ccel.org/print/schaff/npnf105/xix.iv.xix
http://www.ccel.org/print/schaff/npnf105/xix.iv.xx
http://www.newadvent.org/fathers/1510.htm)

DIFERENCIAS PARADIGMATICAS

La diferencia de opinión entre los ortodoxos y el protestantismo puede atribuirse a la diferente trayectoria histórica de sus respectivas teologías. El Oriente Bizantino nunca experimentó una controversia similar a la del Pelagianismo en el Occidente Latino.  Es importante tener en cuenta que Anselmo de Canterbury Cur Deus Homo introdujo un fuerte énfasis forense para el cristianismo occidental.  Este influyente paradigma fue publicado en 1097, después del Gran Cisma de 1054.  Luego tuvo lugar una amplia y profunda discusión acerca de la soteriología en el período medieval, que daría como resultado que el cristianismo occidental se alejara más de sus raíces patrísticas.   (Véase el capítulo 3 “El plan de salvación” en Pelikan El crecimiento de la teología medieval , Vol. 3) Fundamental fue el debate sobre meritum de condigno (un acto que era digno de aceptación divina) frente meritum de congruo (un acto que fue aceptada por la mera generosidad de Dios) (Véase de Oberman La cosecha de Teología medieval 1963: 471-472 , 42 – 44). De estas amplias discusiones surgiría el telón de fondo del distintivo  soteriologico del protestantismo. Y Por supuesto, traia ya de “Facto” el desprecio del legado histórico, y continuaría con el, hasta nuestros días.

La lectura de Horton de Romanos se basa en la suposición de que Pablo estaba escribiendo sobre la justificación como libertad de las buenas obras, no en un sentido más estrecho de libertad de la ley ceremonial judía (McGrath 1986a: 22) Esto es justamente (aunque en otros términos) lo que actualmente Wright y Sanders están tratando de comunicar.

La complejidad para la mente del protestante común, estriba en el hecho de que se utilizan términos familiares para designar creencias. Por ejemplo; “la iglesia”, “Evangelio”,  “gracia”, “Escrituras”, etcétera. El evangelico de hoy, aunque usa estos términos, no se percata que los usa en conceptos o formas irreconocibles por sus predecesores históricos.  (1984: 128 ).   Alister McGrath hace las siguientes observaciones sobre la naturaleza novedosa de la comprensión protestante de la justificación:

La descripción más precisa de la doctrina de la justificación asociado con las iglesias luterana y reformada a partir de 1530 es que representan una forma radicalmente nueva de interpretación del concepto paulino de ‘justicia imputada’ conjunto dentro de un marco soteriológico agustiniano (McGrath 1986b: 2, énfasis añadido).

La comprensión protestante de la naturaleza de la justificación representa un “novum teológicum”, Por lo tanto, es de considerable importancia apreciar que el criterio empleado en el siglo XVI para determinar si una doctrina en particular de la justificación era protestante era si la justificación se entendía forense  (1986a: 184; cursiva en el original).

Por lo tanto, una importante razón por la cual existe una brecha tan grande en la comprensión entre la tradición reformada y la ortodoxia oriental es el hecho de que la ortodoxia permaneció cerca de las raíces patrísticas, mientras la comprensión protestante del Evangelio refleja la considerable evolución teológica que tuvo lugar en el oeste medieval Católico y hasta el día de hoy.

Los Reformadores protestantes creían que habían recuperado el Evangelio, pero lo que hicieron en realidad fue convertir una  buena intención en un dogma: “Sola fide”  Es una novedad, ya que ninguno de los Padres de la Iglesia enseñó sola fide; Y es un dogma que los reformadores  usaron como una prueba decisiva para determinar si la teología de uno es o no auténticamente cristiana. Sin embargo, para los ortodoxos los dogmas deben estar arraigados en la enseñanza apostólica y aceptados por el consenso patrístico o afirmados por un Concilio Ecuménico. Los Reformadores no tenían ninguna de las tres anclas. El “sola fide” no fue enseñado por ningún apóstol, ni desarrollado y aceptado unánimemente por ningún padre primitivo, ni aceptado en algún concilio ecuménico, esto último era imposible, ya que los Reformadores rompieron con la Unidad de la Iglesia occidental.  Lo que Horton y los Reformistas han hecho, es elevar una interpretación novedosa de la soteriología agustiniana a un dogma fundamental como la Trinidad y al convertirla en una prueba decisiva para la fe autentica se desconectaron de la iglesia primitiva.

CONCLUSION

“CREO OBRANDO”.

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¿UNA NUEVA REFORMA PROTESTANTE?

EL INICIO

Según que se comparta o no su doctrina, Lutero es un apóstol o como mínimo un profeta o un santo para unos, y para otros un hereje y una piltrafa. Destructor de un sinfín de cosas, este hombre de intensas y enérgicas convicciones representa, con su concepción del hombre como individuo aislado de Dios, de la historia y del mundo, uno de los pilares sobre los que se apoya la Edad Moderna. Iniciador de la Reforma, rechazó la autoridad del papa y debilitó el poder de la Iglesia en Europa, que hasta el dia de hoy, jamás se recuperó.  La abolición del purgatorio, de donde las almas eran liberadas con misas, el rechazo de la doctrina de las indulgencias, que mermaría de manera considerable los ingresos del papa, y, sobre todo, la doctrina de la predestinación, que independiza el alma de la acción de los clérigos después de la muerte, nos obligan a presentar la Reforma Protestante como una gran revolución de las naciones menos civilizadas contra el dominio intelectual de Roma. Nos obligan a verla como una guerra especifica contra una institución inmoral, y que partiendo de ello y del hartazgo de las personas, terminó siendo el inicio de un nuevo modelo economico, espiritual e intelectual, y lo lleva a uno a replantearse las palabras de C.S. Lewis: “La Reforma era necesaria, la division no”. ¿es así?

Lo que es cierto, es que; pronto el caracter reformador se transformo en rebaños autoctonos y distanciados de la luz espiritual unos de otros. Lutero y su iglesia nacional Alemana, Calvino y su protoburguesia capitalista y teocratica, Mennon simons y su amor al proletariado etc. Hasta llevar a lo que somos hoy en su marco general, casi 500 años despues: un conglomerado de personas que han reemplazado el estudio bíblico con la psicología popular, el evangelismo con los servicios sociales, la fe religiosa con las causas políticas, la vocacion divina con los titulos de seminario; el liderazgo por consejeros psicologicos  y a Dios con el hombre. En las palabras de William Willimon, “la apertura indiscriminada hacia nuevas ideologías ha traído consigo una crisis de identidad en el protestantismo”. Muchas iglesias históricas han perdido el sentido de una comunidad definida, con una fe religiosa definida y con un estilo de vida definido.

 

¿PROTESTANTISMO?

 

Debo empezar diciendo que en el sentido extricto de la palabra, muy pocos de los que se denominan asi mismos “protestantes” viven bajo los principios e ideales de la Reforma. La gran mayoria asocia la etiqueta “protestante” con un sentido meramente “anti-catolico” y nada más.  Muchos de los reformadores originales pondría en duda si los evangélicos presentes en día son protestantes o incluso cristianos. Martín Lutero por ejemplo, aborrecía la idea de rechazar el bautismo de niños; y creía fuertemente en la presencia real del cuerpo y la sangre de Cristo en la Cena del Señor. Lutero esperaba que los cristianos rezaran el Credo diariamente e hicieran la señal de la Cruz en su devoción por la mañana. El era un ferviente devoto de la Virgen Maria, y su vocacion habia sido ofrecida a Santa Ana.

Juan Calvino condenó enérgicamente a aquellos que sostenian que la Santa Cena era un “símbolo desnudo” y condenaba a quien rechazara la perpetua virginidad de Maria. (cosa que todo evanelico promedio rechaza) Me di cuenta de todo esto cuando fui más allá de las publicaciones evangélicas populares y empecé a leer profundamente sore la vida, creencias y pensamientos de los reformadores. La discrepancia que existe en el día moderno entre el evangelicalismo y la Reforma original, hizo que me preguntara: ¿Son protestantes los evangelicos de hoy? Un ejemplo de esto, es que las Asambleas de Dios, que es una de las denominaciones pentecostales mas grandes del mundo, se denomina asi mismo “protestante”; a lo que valdria hacer la pregunta ¿lo son? ¿en que consiste dicho protestantismo? Si se toma un enfoque rigurosamente teológico, se  puede concluir por ejemplo que los pentecostales ya no entran dentro de esa definicion. A menos claro que al decir “prtotestante” nos estemos refiriendo a “no catolico romano”  a lo cual me surge otra pregunta ¿tiene algo de bueno no ser catolico romano y estar dentro del circulo del evangelicalismo actual?

 

¿UNA NUEVA REFORMA?

 

En America Latina, grupos de tinte calvinista, han estado haciendo un fuerte proselitismo hacia el interior  de las diferentes denominaciones cristianas, llamandolos a una “Nueva Reforma” que entre otras cosas insisten, debe destacarse por el estudio de las Escrituras y el amor a las llamadas “doctrinas de la gracia”

A lo cual me surge una duda, Si algunos pastores en America Latina están llamando a los Evangélicos a regresar a sus raíces “reformadas” entonces es legitimo preguntarse: ¿por qué no los llaman entonces a unirse a los cuerpos de la iglesia con los vínculos más directos y cercanos con la Reforma original?; las denominaciones tradicionales e historicas. La respuesta es muy sencilla, ¡porque en el dia de hoy nadie es protestante segun el sentido extricto de la palabra! y dicha etiqueta, es un mero cliche que evoca ciertas y loables intenciones, pero que sus promotores no es tan dispuestos a vivir. ¿Porque no llaman a los evangelicos a unirse a las lineas directas del protestantismo historico? La respuesta es: porque para la mayor parte de la línea principal, las denominaciones protestantes se han convertido en apóstatas. Muchos liberales de la línea principal niegan la inspiración divina de la Escritura, la divinidad de Cristo, e incluso su resurrección corporal. Algunas lineas han vuelto a Roma, abrazan las ideologias de genero, y otras muchas cosa que ni siquiera vale la pena nombrar. Muchos protestantes han abandonado sus credos y confesiones y han abrazado un grado de pragmatismo que es de temer. Uno tiene que preguntarse: ¿Por qué tantas de las denominaciones protestantes y seminarios han sucumbido al racionalismo anti-naturalista de la Ilustración europea? En términos militares, ser protestante en el dia de hoy, sería como un batallón asediado que opta por rendirse a las fuerzas enemigas. Ser protestante el dia de hoy, es igual de terrible que ser catolico romano segun mi punto de vista.

 

EVANGELICOS, LOS HIJOS DE LOS PROTESTANTES Y SU ABANDONO A LA TRADICIÓN

 

Los evangélicos son los vástagos de los protestantes conservadores que perdieron las guerras confesionales a principios del siglo XX. cuando la modernidad y la posmodernidad, hicieron que las lineas mas conservadoras se abrieran paso para no terminar cerrando sus iglesias, lo cual incluyo hacer cambios en su practica, que permitieron seguir teniendo un leve respiro, pero perdiendo la esencia que los distinguia. Ahora han quedado los hijos de los protestantes enfrentandose al inicio del llamadoposmodernismo” y vemos que ya esta teniendo sus consecuencias, dejando solo un puñado de iglesias en el cual refugiarse, seminarios en los cuales confiar, y una raquitica y nula identidad que sigue dando batalla, y que consiste basicamente en el enfasis de la vida devocional, de santidad y avivamiento.  

Mi pesimismo se basa en lo que llamo por defecto “caos genetico del protestantismo”. (que puede leer aqui mismo) que no es mas que el abandono de la Tradicion como medio hermeneutico para mantener la unidad  y por tanto la identidad. A falta de una base estable como la Tradición, se da lugar a múltiples lecturas de la Escritura. Esto da una teología “protestante” tan variada que ha tenido como reultado el surgimiento de miles de denominaciones al dia de hoy. Lo cual en si mismo nos uestra la incoherencia teológica.

Las implicaciones para el futuro del “protestantismo” evangelico son preocupantes.ya que el evangelicalismo sigue cada dia mutando y adaptandose a la sociedad post-moderna Americana /Occidental, mientras queda cada vez mas ajena a su herencia de la Reforma. 

 

EL FUTURO DEL PROTESTANTISMO

 

“El futuro del protestantismo” es parte de una conversación en curso que tiene lugar entre aquellos preocupados por el futuro del cristianismo en América o en la Cultura Occidental. Esta conversación tiene que ser continua y también ampliada. Una gama más amplia de la gente tiene que ser puesta en la conversación. Tiene que ser llevado al pulpito y pagar el precio de lo que implica hablarlo. “El futuro del protestantismo”se encuentra en los excluidos, en las denominaciones que han sido relegadas, en los cristianos que son nobles y humildes pero que no poseen el titulo de Oxford. Es sobre ellos sobre los que se debe volver a plantear las siguientes e inmediatas resoluciones:

1-Volver a la Escritura “Prima Inter Pares” y no “Sola” para que la Tradicion y legado historico de nuestra fe, norme nuestra exegesis, y asi pueda volver a resurgir una unidad espiritual teologica.

2- Destacar no solo la Reforma Protestante como el hecho a idealizar como pueblo cristiano, sino todo el rico legado de nuestra fe, partiendo de Jerusalen, hasta el año en curso. Lo cual implica no demeritar al catolicismo romano a priori, sino comprender que nuestra historia tambien existe detras de las murallas de roma, aunque no somos romanos, pues la Iglesia mistica como decia Calvino es aquella que por la fe en el Señor Jesucristo vive en derredor del mundo.

¿Porque no me considero protestante?

Mi fe esta anclada al legado historico sobre el cual el Espiritu de Dios ha obrado por mas de 2000 años. Encuentro riqueza en la expresión protestante que alzó la voz contra la inmoralidad, mas no en la division que satisfacia el ego de cada uno de los reformadores. La Reforma Protestante surgió en un contexto especifico, y el Espiritu bendijo ese movimiento, más él no parece estar bendiciendolo ahora con más de 30.000 denominaciones, lo cual nos dice que si hemos de idealizar la reforma, debemos tener cuidado a cuales areas consideramos loables.

Escribí hace tiempo la terrible manera de proceder de Lutero, su inmoralidad, odio y locura y pienso: “yo no me bebere la copa completa de ese legado”.

 

Caos Genético Del Protestantismo

Durante la década de 1960 un libro llamado “Doble Hélice”  presento el descubrimiento de la estructura de doble hélice que compone el ADN. Este fue un descubrimiento histórico que permitió a los científicos  entender cómo los organismos vivos fueron capaces de replicarse a sí mismos de generación en generación. El ADN funciona como un modelo único para cada ser humano: un conjunto de instrucciones sobre el color de nuestros ojos, la forma de la nariz, etc. En el año 1980 los científicos descubrieron la presencia de telómeros, pequeños trozos de ADN ubicados en el extremo de la cadena del cromosoma, la función de los telómeros era mantener el ADN intacto cada vez que una célula se divide por la mitad (en gran medida de la misma manera que las pequeñas puntas de plástico de un cordón de zapato previene que los cordones se deshilachen). Así, cada vez que la célula se divide por la mitad, el telómero no permite que esto traiga consecuencias funestas sobre todo el organismo.
El mismo principio se aplica a las organizaciones sociales, que como organismos vivos, necesitan un conjunto de valores fundamentales para reproducirse. La franquicia en todo el mundo de las hamburguesas de McDonald es un buen ejemplo de la reproducción social consistente. El proceso de reproducción social se basa en la repetición continua de conceptos y prácticas constitutivas para el grupo, de manera que la franquicia cuidadosamente mantiene unido cada detalle y los transmite: Colores, logos, ingredientes, servicio, etc. Nada puede variar en ningún sentido, al variar pierden la homogeneidad que les da fuerza. Así, que debe haber un “telomero” que mantiene la homogeneidad. En sociología esto se ha referido como “el conocimiento receta” En teología clásica, estas creencias fundamentales son conocidos como la Regula Fidei o Santa Tradición. Durante los primeros mil años la Tradición sirvió como un “telomero” que permitió a la Iglesia unirse en la fe y la adoración y en su amplia difusión homogénea.
A diferencia de la Iglesia primitiva, lo que es tan sorprendente del protestantismo es su incapacidad de reproducir consistentemente siquiera la adoración en sus iglesias. El gran número de mutaciones en el protestantismo de 450 años, en contraste con la estabilidad y la unidad de los primeros 1000 años de cristianismo, es asombroso. Es como si el paso del tiempo sobre el protestantismo hiciera que se transformara en una confusa variedad de creencias abigarradas. -Peter Berger observa:

“¿que veo en el protestantismo? vacuidad y división.”(1979: 128).

Es como si los franquiciados de McDonald comenzaron a discutir sobre el menú, cambiar el menú de semana a semana, y luego cambiar los locales, luego cambiar los ingredientes, después se dividieran en las hamburgueserías y compitieran entre sí. Esto es algo ridiculo! ¿como podría funcionar una franquicia asi? ¿Comprendemos esto, y no comprendemos las funestas consecuencias de la división en el aspecto espiritual?
Usando la analogía del ADN y los telómeros, comprendemos la incapacidad del protestantismo para parar consistentemente su tendencia a la fragmentación y teológicas innovaciones, parece ser que  no hay un telomero, no hay un idealismo siquiera; parecen reflejar algún tipo de desenlace erróneo en su código genético.

En esta entrada, sostengo que  Sola Scriptura  es la causa subyacente del caos hermenéutico del protestantismo. Sin embargo, parece ser también el elefante rosa del que nadie quiere hablar.

En la Iglesia primitiva la Biblia y la Tradición eran vistas como formando un todo unificado. La Tradición salvaguardaba la Biblia de la incorrecta interpretación, pues proporcionaba una interpretación adecuada y consistente (de la misma manera que los telómeros se aseguraba la reproducción constante mediante la protección de la integridad del ADN)  En contraste con la Regula Fidei patrística, los Reformadores Protestantes proclamaron a la Escritura  la “única regla de fe y práctica” Las Escrituras se desprendieron de la Tradición y se murió el “Telómero” Cuando se descarta la Tradición y se rechaza la base para una lectura consistente y apropiada de la Escritura, entonces se desnudan los textos, y pueden decir varias cosas para varias personas, aun cuando el texto no cambie.
Sola Scriptura dio de inmediato el lugar a la aparición de una serie de interpretaciones rivales de la Biblia y no hay medios efectivos de arbitrar estas diferencias. Esto es lo que constituye el defecto genético fatal del protestantismo. Es ‘fatal’ en el sentido de que el cristianismo protestante, que carece de la capacidad de reproducir consistentemente en sí, al cristianismo histórico en la unidad, se transforma en formas cada vez más extrañas y aberrantes que llevan poco o ningún parecido con las iglesias originales de la Reforma (por no hablar de la Iglesia primitiva). Es ‘fatal’ en el sentido de que el cristianismo protestante se divide en campos rivales es incapaz de presentar un testigo unificado al mundo. Y, es ‘mortal’ en el sentido de que está separada de su protestantismo pasado ha perdido su sentido de dirección para guiar en el futuro.

LAS LINEAS DE FALLA DEL PROTESTANTISMO

Martín Lutero se presento desafiante “Aquí estoy” en la Dieta de Worms, cual guerrero avasallante en su corcel blanco, corriendo a todo galope a salvar a la princesa (iglesia) él fué, y con su espada apologética, golpeó la Iglesia Católica Romana como un rayo. Ahora, por fin el mundo veía la luz de Cristo, que los pérfidos y sucios anticristos papales habían privado. Viva Lutero! Esto es un resumen, de lo que hay en la cabeza de cualquier jovencito que idealiza la reforma y a Martín Lutero.

Pero la realidad de todo, esque se rompió la unidad religiosa que mantiene unida la sociedad europea medieval y dio lugar a un medio social muy diferente. El desafío de Lutero a la autoridad colectiva de la Iglesia sobre la base de la Escritura constituye un hito en la historia del cristianismo, un verdadero cambio de paradigma! Lutero(aunque algunos lo condonen) creó una comunidad religiosa cuya hermenéutica fue separado de la tradición, es decir, la tradición en forma de continuidad histórica y la autoridad conciliar.

En el núcleo de la reforma protestante se esgrimieron dos principios: Sola Scriptura – Escritura sola; y ecclesia semper reformanda reformata sed – la iglesia reformada siempre reformándose. Los reformadores creían que la sola Scriptura les proporcionaria los medios con los que iban a llegar a su meta de una iglesia reformada. El “sola” en Sola Scriptura no excluye todas las demás autoridades, sino que los considera “ayuda y asistentes, humanos y falibles, no como autoridades divinas” (Ramm 1970: 1, consulta Mathison 2001). Quiere decir, aunque hay muchas cosas que pueden ayudar, eso sera relativo para nosotros.

Lo que los Reformadores no sabían, era que la sola scriptura  contenía en su interior una cierta paradójica calidad de doble filo que los reformadores originales tuvieron desesperanzados que aceptar. Y asi, la primera división principal se llevó a cabo tan pronto como se habían dividido de Roma; en 1529 en el Coloquio de Marburgo, donde los reformadores protestantes se reunieron para sentar la base de la correcta interpretación, en realidad se dividieron sobre cómo interpretar las palabras de Cristo: “Esto es mi cuerpo.” Es muy inquietante que la primera división del protestantismo se llevó a cabo dentro de su primera década de existencia.

Wesley se vio obligado a definir con mucha atención lo que querían decir la Reforma con  Sola Scriptura. Pues no concordaba con ella. Entonces, pronto se dio cuenta que funcionaba eficazmente contra los católicos y asi desplegarlos fuera del control de la discusión. Esto concordaba plenamente con el hecho de que la Reforma estuvo fuertemente influenciada por sentimientos políticos. De manera que los Reformadores se sintieron muy contentos cuando la gente los seguia con el “Sola Scriptura”, pero al cabo de unos años, Lutero se puso muy molesto cuando la gente común comenzó a tomar en serio la enseñanza (1982: 61).

«Este no quiere oír de Bautismo, y aquel niega el sacramento, otro pone un mundo entre este y el último día. Algunos enseñan que Cristo no es Dios, algunos dicen esto, otros dicen eso; hay tantas sectas y credos como hay cabezas. Nunca un campesino es tan grosero como cuando tiene sueños y fantasías, él se considera inspirado por el Espíritu Santo y que debe ser un profeta.” De Wette III, 51 citado en el libro de O´Hare [Los Hechos sobre Lutero], p. 208.»

«Los nobles, los citadinos, los campesinos, todos entienden el Evangelio mejor que San Pablo y yo; ellos ahora son sabios y se consideran más conocedores que todos los ministros.»Walch XIV, 1360 citado en el libro de O´Hare, ibid, p. 209. Martín Lutero.


El dogma servia a la perfección para mantener a Roma lejos de los intereses reformados. pero ¿que pasaría cuando las personas ya no quisieran rivalidad, sino cordialidad y amor? el dogma entonces dejaba de funcionar, pues intrínsecamente estaba diseñado para “protestar”.

Sola Scriptura también creó un dilema hermenéutico para los protestantes pues volvía conservadores y radicales al mismo tiempo a quien interpretaba. Uno leía, y quería matar a los herejes, otro leía y quería buscar la paz. De manera que por primera vez en la historia del cristianismo, posturas erradas, abiertamente diabólicas y ofensivas, estaban a la par con la sana doctrina sin poder quitarlas de encima.

Al pasar por alto la función del “Telomero” (la tradición) en la obtención de lo que se consideraban como la exégesis correcta de la Escritura había muy pocas alternativas contra las herejías y la división. Este movimiento, fue una mutación del cristianismo histórico. De manera que si usted quiere ver como se ve el cristianismo mutado, vea el protestantismo.

LUTERO CONTRA ZWINGLIO

El carácter disfuncional de sola Scriptura se manifestó casi desde el principio. Uno de los primeros cismas en el protestantismo tuvo lugar durante la Cena del Señor. Zwinglio cree que la Cena del Señor era más que un monumento, mientras que Lutero creía en la presencia real de Cristo en el pan y el vino. Esta controversia sobre la presencia real entre Lutero y Zwinglio en el Coloquio de Marburgo en 1529 eran básicamente una división más de la hermenéutica. El fracaso de los dos reformadores de llegar a un entendimiento común de las palabras de Cristo: “Esto es mi cuerpo”, presagió el caos hermenéutico que hasta nuestros días iba a plagar el protestantismo.

Los reformadores protestantes trataron de reformar la Iglesia Católica, pero la consecuencia no deseada fue la ruptura de la unidad de la iglesia. La Reforma protestante inicial se dividió en cuatro grandes campos: Luterana, Reformada, Zwinglio y anabaptista. Poco tiempo después, la Iglesia de Inglaterra surgió como resultado de la ruptura de Enrique VIII de Roma. Una de las consecuencias trágicas de la Reforma Protestante fue la división religiosa de Europa y las guerras religiosas entre protestantes y católicos. Las guerras religiosas tomaron un peaje pesado en Europa.