“Sola Fide” en los Padres Primitivos: Una respuesta a Michael Horton

“El “Sola Fide” en los Padres Primitivos: una respuesta a Michael Horton”

El pastor Michael Horton es un destacado líder entre los cristianos reformados. Su posición es que la ortodoxia oriental y la fe reformada son  incompatibles, porque la Reforma es el cedazo de todo lo malo de la Iglesia institucionalizada, y la Ortodoxia, junto con el legado patrístico, están en menor o mayor grado contaminados.
En su escrito: “Tres puntos de vista sobre la ortodoxia oriental y el evangelicalismo” (http://www.zondervan.com/three-views-on-eastern-orthodoxy-and-evangelicalism) Horton asegura que la Otodoxia es un alejamiento de la fe genuina rescatada en la Reforma Protestante.

Horton divide su ensayo en dos partes: Creencias centrales; Rango de Acuerdos y Rango de Desacuerdos.

  1. Justificación por la fe

El Pastor Horton identifica la diferencia central para ser principio material del protestantismo en: la justificación por gracia mediante la sola fe en Cristo, (p 128)

Para Horton el principio de sola fide es tan importante que cualquier moderación de este principio es equivalente a la apostasía. El escribe:

“Cualquier punto de vista que niega que la única base para la aceptación divina de los pecadores es la justicia de Cristo y que el único medio de recibir esa justicia es la imputación mediante la fe sin obras es una negación del evangelio (p 137;. énfasis añadido).

La respuesta ortodoxa a la posición de Horton es de cuatro tipos: (1) afirmamos la justificación por la fe, (2) negamos la justificación por la fe sola (sola fide), (3) desde el punto de vista histórico la Sola fide es una novedad doctrinal, algo nunca enseñado por los Padres de la Iglesia, y (4) al hacer la sola fide la prueba de fuego del Evangelio, ha introducido un elemento de división en el cristianismo.

La Afirmación Ortodoxa de la justificación por la fe

La Confesión de Dositeo (1672) representa la respuesta oficial de la Iglesia ortodoxa a la teología reformada.  En ella encontramos amplias pruebas de la creencia de la Iglesia Ortodoxa en la justificación por medio de la fe en Cristo. El Decreto VIII contiene una descripción de la muerte salvífica de Cristo en la Cruz que cualquier Evangélico asentiría y afirmaría. Dice así:

“Creemos que nuestro Señor Jesucristo es el único mediador, que se ha dado en rescate por el mundo. Haciendo una reconciliación entre Dios y el hombre por medio de su propia sangre. Él es nuestro abogado y la propiciación por nuestros pecados. ( Leith pp. 490-491).

Que la Iglesia Ortodoxa enseña la justificación por la fe es algo muy claro. En el Decreto IX dice:

“No creemos que nadie sea salvo sin fe.  Y por fe entendemos la noción correcta acerca de Dios y de las cosas divinas, la cual, trabajando por amor, es decir, observando los mandamientos divinos, nos justifica con Cristo; y sin esta fe, que obra por el amor, es imposible agradar a Dios (Leith p. 491).

El rechazo de la Iglesia Ortodoxa del dogma “Sola Fe”

La Confesión de Dositeo también deja claro, que la “Sola Fide” no puede formar parte del legado histórico doctrinal de la Iglesia:

“Creemos que un hombre no puede ser justificado por la fe sola, sino por la fe que obra a través del amor” (Decreto XIII, Leith p. 496-497).

Esto es consistente con la Escritura.  En ninguna parte la Escritura enseña la justificación por la “fe sola”. Enseña la justificación por la fe, más no una fe abstracta, sino trabada en buenas obras. El único lugar en las Escrituras que tiene la frase: “la fe” (πιστεως μονον) es Santiago 2:24, o su equivalente: “la fe sin obras” (η Πιστις Χωρις Των εργων) en Santiago 2:20 o 2:26, o “fe sola” (η πιστις Καθ εαυτην) en Santiago 2:17.

La Epístola de Santiago es muy pertinente a la controversia sola fide porque habla directamente sobre la cuestión, diciendo: Porque la fe de Dios sin obras es “muerta” (2:17), “inútil” (2:20), o “como un cuerpo sin espíritu” (2:26).

Cuando leemos a Romanos y a Gálatas, debemos tener en cuenta que en la mayoría de los casos que se habla de las “obras” se refieren a las buenas acciones ordenadas por la Torá Judía. Pablo no se refería a buenas obras que nos ganaran mérito ante Dios; Esta comprensión medieval de las buenas acciones es ajena al cristianismo del primer siglo.   Cuando Pablo escribió acerca de la rectitud en Romanos y Gálatas, él tenía en mente la justicia de la alianza. La Iglesia Ortodoxa ofrece la siguiente explicación:

“Justificados por la fe en Dios, es ser llevados a una relación nueva, en un pacto con él.  Mientras Israel estaba bajo el antiguo pacto, en el cual la salvación vino a través de la fe como revelada en la ley, la Iglesia está bajo el nuevo pacto.  La salvación viene a través de la fe en Cristo, que cumple la ley.   ( “Justificación por la fe” en el   Estudio de la Biblia ortodoxa, p. 1259)

El significado etimologico de “justicia” es “relación correcta”. El principal problema que enfrentaba la Iglesia primitiva era si se podía tener una “relación correcta” con Dios aparte de la Torá Judía. En otras palabras, ¿podrían los gentiles tener una relación o un pacto correcto, justo sobre la base de la fe en Jesús como el Cristo?   Los judaizantes respondieron negativamente; Pablo respondió afirmativamente.

Esto es lo que enseñaban los Padres, por ejemplo, vemos lo que afirma Hipolito de Roma:

Y de igual manera, los gentiles por la fe en Cristo, preparan para ellos la vida eterna a través de buenas obras  (San Hipólito, Comentarios sobre proverbios
Traducido desde Commentary on Proverbs; ANF, Vol. V, 174

http://www.ccel.org/print/schaff/anf05/iii.iv.i.vi.i)

O Este comentario alusivo a la fe de Orígenes:

Que nadie piense que alguien que tiene fe suficiente para estar justificado y tener gloria ante Dios, puede al mismo tiempo tener maldad viviendo en él. Porque la fe no puede coexistir con la incredulidad, ni la justicia con la maldad, como la luz y las tinieblas no pueden vivir juntas. Es necesario tener fe, y actuar en consecuencia a ella”. (Orígenes, Comentario sobre Romanos 4:2
Traducida desde Commentary on Romans [4:2]; Bray, 109-110 The Church Fathers, Dave Armstrong, pág. 137)

La “Sola Fide” desde un punto de vista histórico

Probablemente lo que molesta más a Horton como a muchos evangelicos y protestantes, es que no hay evidencia histórica que admita esa suposición. (sola fe)  La justificación no era una cuestión teológica en la tradición pre-agustiniana (McGrath 1986a: 19).   Alister McGrath en su magistral obra Iustitia Dei: Una historia de la doctrina cristiana de la Justificación menciona que durante los trescientos cincuenta primeros años de la enseñanza de la Iglesia sobre el tema de la  justificación, había una “incipiente y mal definida” teología (ver McGrath 1986a: 23). Observa que había una variedad de teorías de la economía de la salvación en la iglesia primitiva, pero nunca se enseñó el sola fide

Si el pastor Horton o algún evangélico desea disputar estas observaciones todo lo que tiene que hacer es proporcionar evidencia de los Padres de la Iglesia o los consejos de apoyo a la sola fide desde el contexto histórico. Y dejar de confundir la creencia de los Padres en la justificación por la fe, a la petición de principio a la sola fe.

La creencia de los Padres es unanime, ninguno de ellos sostuvo el “Sola fe”:

CIRILO DE JERUSALEN

Lo propio de Dios es plantar y regar; pero a ti te corresponde aportar el fruto. Por ello, no desprecies la gracia de Dios: guárdala piadosamente cuando la recibas y haz abundantes obras que la revelen” (Cirilo de Jerusalén, Catequesis I,4
Tomado de http://www.mercaba.org/tesoro/CIRILO_J/Cirilo_03.htm

JUAN CRISOSTOMO

Aunque el hombre crea debidamente en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, sino lleva una vida recta su fe no le valdrá nada para su salvación. No piense el tal, que porque habéis creído, sera esto suficiente para su salvación, a menos que exhiba una conducta intachable” ( Homilía XXIII on Corinthians NPNF1: Vol. XII, p. 133
http://www.ccel.org/print/schaff/npnf112/iv.xxiv)

JUSTINO MARTIR

cada uno camina, según el mérito de sus acciones, al castigo o a la salvación eterna” (Justino Mártir, Primera Apología 12,1-2
Tomado de Padres Apologetas Griegos, 2da edición, Daniel Ruiz Bueno, BAC 116, pág. 191-192)

CLEMENTE

sólo el que en espíritu de humildad y perseverante modestia cumpliere sin volver atrás las justificaciones y mandamientos dados por Dios, solo ése será ordenado y escogido en el número de los que se salvan por medio de Jesucristo… /Clemente a los Corintios LVIII,2
Ibid. pág. 231
)

GREGORIO

La fe sin las obras de justicia no son suficientes para la salvación, ni tampoco sin embargo, es justo vivir seguro en si mismo para la salvación, si se separa de la fe” (Gregorio de Nisa, Homilías sobre el Eclesiastés 8
Traducido de The Faith of the Early Fathers, Vol II, William A. Jurgens, pág. 45-46)

AMBROSIO

“En el día del juicio nuestras obras nos socorrerán o nos hundirán a la profundidad con el peso de una piedra de molino…” (Ambrosio, Carta II, a Constancio, un obispo
Traducida desde The Church Fathers Were Catholic, Dave Armstrong, pág. 144)

“Las Sagradas Escrituras dicen que la vida eterna se basa en el conocimiento de las cosas divinas y en el fruto de buenas obras. El Evangelio es testigo de ambas de estas sentencias”. (Ambrosio, Carta II, a Constancio, un obispo
Traducida desde The Church Fathers Were Catholic, Dave Armstrong, pág. 144)

AGUSTIN

“Ahora, si el malvado fuera salvado por el fuego a cuenta de solamente su fe, y si esta fue la forma en que el pasaje del bienaventurado Pablo debería ser entendido –“Pero él mismo será salvado, como por fuego”–entonces la fe sin obras sería suficiente para salvarse. Pero entonces lo que el apóstol Santiago dice sería falso. Y también falso sería otra frase del mismo Pablo: “No se equivoquen”, dice, “ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni ladrones, ni los codiciosos, ni borrachos, ni los ultrajadores, ni extorsionadores, heredarán el reino de Dios” (Agustín de Hipona, Manual de fe, esperanza y caridad XVIII,3 Traducido de Enchiridion of Faith, Hope, and Love, Chapter XVIII, paragraph 3; NPNF 1, Vol. III
http://www.ccel.org/print/augustine/enchiridion/chapter18)

La fe sin buenas obras no es suficiente para la salvación

Personas poco inteligentes, sin embargo, con respecto a las palabras del apóstol: «pensamos que el hombre es justificado por la fe, sin las obras de la ley» han pensado que quiere decir que la fe es suficiente para un hombre, incluso cuando lleva una mala vida, sin buenas obras. Imposible es que tal persona debiera juzgarse recipiente de la elección por el apóstol, quien, después de declarar que en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión; sino la fe que obra por la caridad. Es esa la fe infiel a Dios de los demonios impuros, -que incluso «creen y tiemblan», como dice el apóstol Santiago. Por tanto, ellos no poseen la fe por la que el hombre vive, – la fe que actúa por el caridad en tal sabiduría, que Dios la recompensa de acuerdo a sus obras con la vida eterna. Pero en la medida en que tenemos nuestras buenas obras de Dios, de quien también proviene de nuestra fe y nuestro amor, por lo que el mismo gran maestro de los gentiles ha designado a la vida eterna como un regalo de Su gracia.

Y de aquí nace otro problema de no poca importancia, que, con la gracia de Dios, hemos de resolver. Si la vida eterna se da a las buenas obras, como con toda claridad lo dice la Escritura: Porque el Hijo del Hombre. . .pagará a cada uno conforme a sus obras, ¿cómo puede ser gracia la vida eterna, si la gracia no se da por obras, sino gratis, de acuerdo con el Apóstol: Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda? Y en otro lugar: Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia y a continuación: Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. ¿Cómo, pues, será gracia la vida eterna, si a las obras responde? ¿O es que quizá no llama gracia el Apóstol a la vida eterna? Es más: tan claramente lo dice, que es de todo punto innegable. Y no es que requiera esta cuestión un ingenio agudo. Basta sólo un oyente atento. Porque cuando dijo: Porque la paga del pecado es muerte, en seguida añadió: mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

Este problema, a mi parecer, sólo puede resolverse entendiendo que nuestras buenas obras, a las que se da la vida eterna, pertenecen también a la gracia de Dios, toda vez que nuestro Señor Jesucristo dice: Sin mí nada podéis hacer. Y el mismo Apóstol, al decir: Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras para que nadie se gloríe, vio que los hombres podrían entender como no necesarias las obras y bastar sólo la fe, como también que los hombres podrían gloriarse por sus buenas obras, cual si a sí mismos se bastaran para realizarlas; y por eso añadió: porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales preparó de antemano para que anduviésemos en ellas“. (Agustín de Hipona, Sobre la gracia y el libre http://www.ccel.org/print/schaff/npnf105/xix.iv.xviii
http://www.ccel.org/print/schaff/npnf105/xix.iv.xix
http://www.ccel.org/print/schaff/npnf105/xix.iv.xx
http://www.newadvent.org/fathers/1510.htm)

DIFERENCIAS PARADIGMATICAS

La diferencia de opinión entre los ortodoxos y el protestantismo puede atribuirse a la diferente trayectoria histórica de sus respectivas teologías. El Oriente Bizantino nunca experimentó una controversia similar a la del Pelagianismo en el Occidente Latino.  Es importante tener en cuenta que Anselmo de Canterbury Cur Deus Homo introdujo un fuerte énfasis forense para el cristianismo occidental.  Este influyente paradigma fue publicado en 1097, después del Gran Cisma de 1054.  Luego tuvo lugar una amplia y profunda discusión acerca de la soteriología en el período medieval, que daría como resultado que el cristianismo occidental se alejara más de sus raíces patrísticas.   (Véase el capítulo 3 “El plan de salvación” en Pelikan El crecimiento de la teología medieval , Vol. 3) Fundamental fue el debate sobre meritum de condigno (un acto que era digno de aceptación divina) frente meritum de congruo (un acto que fue aceptada por la mera generosidad de Dios) (Véase de Oberman La cosecha de Teología medieval 1963: 471-472 , 42 – 44). De estas amplias discusiones surgiría el telón de fondo del distintivo  soteriologico del protestantismo. Y Por supuesto, traia ya de “Facto” el desprecio del legado histórico, y continuaría con el, hasta nuestros días.

La lectura de Horton de Romanos se basa en la suposición de que Pablo estaba escribiendo sobre la justificación como libertad de las buenas obras, no en un sentido más estrecho de libertad de la ley ceremonial judía (McGrath 1986a: 22) Esto es justamente (aunque en otros términos) lo que actualmente Wright y Sanders están tratando de comunicar.

La complejidad para la mente del protestante común, estriba en el hecho de que se utilizan términos familiares para designar creencias. Por ejemplo; “la iglesia”, “Evangelio”,  “gracia”, “Escrituras”, etcétera. El evangelico de hoy, aunque usa estos términos, no se percata que los usa en conceptos o formas irreconocibles por sus predecesores históricos.  (1984: 128 ).   Alister McGrath hace las siguientes observaciones sobre la naturaleza novedosa de la comprensión protestante de la justificación:

La descripción más precisa de la doctrina de la justificación asociado con las iglesias luterana y reformada a partir de 1530 es que representan una forma radicalmente nueva de interpretación del concepto paulino de ‘justicia imputada’ conjunto dentro de un marco soteriológico agustiniano (McGrath 1986b: 2, énfasis añadido).

La comprensión protestante de la naturaleza de la justificación representa un “novum teológicum”, Por lo tanto, es de considerable importancia apreciar que el criterio empleado en el siglo XVI para determinar si una doctrina en particular de la justificación era protestante era si la justificación se entendía forense  (1986a: 184; cursiva en el original).

Por lo tanto, una importante razón por la cual existe una brecha tan grande en la comprensión entre la tradición reformada y la ortodoxia oriental es el hecho de que la ortodoxia permaneció cerca de las raíces patrísticas, mientras la comprensión protestante del Evangelio refleja la considerable evolución teológica que tuvo lugar en el oeste medieval Católico y hasta el día de hoy.

Los Reformadores protestantes creían que habían recuperado el Evangelio, pero lo que hicieron en realidad fue convertir una  buena intención en un dogma: “Sola fide”  Es una novedad, ya que ninguno de los Padres de la Iglesia enseñó sola fide; Y es un dogma que los reformadores  usaron como una prueba decisiva para determinar si la teología de uno es o no auténticamente cristiana. Sin embargo, para los ortodoxos los dogmas deben estar arraigados en la enseñanza apostólica y aceptados por el consenso patrístico o afirmados por un Concilio Ecuménico. Los Reformadores no tenían ninguna de las tres anclas. El “sola fide” no fue enseñado por ningún apóstol, ni desarrollado y aceptado unánimemente por ningún padre primitivo, ni aceptado en algún concilio ecuménico, esto último era imposible, ya que los Reformadores rompieron con la Unidad de la Iglesia occidental.  Lo que Horton y los Reformistas han hecho, es elevar una interpretación novedosa de la soteriología agustiniana a un dogma fundamental como la Trinidad y al convertirla en una prueba decisiva para la fe autentica se desconectaron de la iglesia primitiva.

CONCLUSION

“CREO OBRANDO”.

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De Reformador A Revolucionario

La division que no se buscaba

Uno puede distinguir en Lutero tres etapas que se van dando paulatinamente sin que al parecer él sea consciente de ello. Tenemos por ejemplo al monje agustino, prescrito en su claustro, maestro y doctor de teología, que polemiza y busca respuestas. Tenemos al reformador apasionado, que evoca la justicia y el amor a la verdad y a las Santas Escrituras, que pelea y promueve una renovación espiritual de la Iglesia. Pero tenemos al Lutero revolucionario, que persigue, manda matar, calumnia, maldice y se hace del poder haciendo todo lo que había criticado.
Los Reformadores (o más bien revolucionarios) no comenzaron su “Reforma” con un plan para establecer iglesias separadas. Su objetivo era sencillamente reformar toda la iglesia latina. En esto fracasaron, pues en cuanto tuvieron el poder, hicieron todo aquello que juzgaron.

Algunos han acusado a los Reformadores de estar dispuestos a dividir la iglesia porque tenían poco interés en la unidad visible, pero eso es falso. Todos los reformadores y todas las confesiones protestantes subrayaron  la unidad y la catolicidad de la iglesia. Lutero lamentó la “mutilación” del cuerpo de Cristo”

«Es de suma importancia que las generaciones futuras no se den cuenta de las divisiones que existen en este momento entre nosotros, porque nada puede ser más ridículo que nosotros, que nos vimos obligados a dividirnos de Roma, tuviéramos tan mal acuerdo entre nosotros que continuamos dividiéndonos». (Caps. 14 – 16 (1537), en el vol. 24 de el libro [Los Trabajos de Lutero], San Luis, Misuri: Concordia, 1961, p. 304.)

Por lo cual se debe entender que su evolución se fue dando paulatinamente. Como ha señalado Lee Palmer Wandel (La Reforma), “la fragmentación de la iglesia   fue penetrante, profunda y sin precedentes”. En 1500, la palabra “cristiano” era unívoca;  y todos sabían a quien se refería, para 1600,  había una variedad de definiciones de la palabra, y los cristianos de una clase no necesariamente  reconocían como cristianos a los de otras clases. En 1500, un cristiano podía viajar de un extremo a otro de Europa sin temor a la persecución; hacia el 1600, toda forma de cristianismo era ilegal en algún lugar de Europa y las persecuciones se daban de uno y otro lado, con matanzas y atropellos terribles. En 1500, la misa latina fue la liturgia de la iglesia en toda Europa occidental;  hacia 1600, se celebraron en Europa diversas liturgias eucarísticas diferentes y mutuamente exclusivas. Unos condenaban a otros y seguían modificando liturgias para hacer resurgir “más pureza”. Lutero, asombrado de esto, casi al final de sus días, escribió:

«Este no quiere oír de Bautismo, y aquel niega el sacramento, otro pone un mundo entre este y el último día. Algunos enseñan que Cristo no es Dios, algunos dicen esto, otros dicen eso; hay tantas sectas y credos como hay cabezas. Nunca un campesino es tan grosero como cuando tiene sueños y fantasías, él se considera inspirado por el Espíritu Santo y que debe ser un profeta.” De Wette III, 51 citado en el libro de O´Hare [Los Hechos sobre Lutero], p. 208.»

La división penetró en las familias y barrios, católicos cuyos hijos se casaban con protestantes fueron condenados y excluidos de las familias, desterrados y perseguidos. Las bodas protestantes no sacramentales consideraban a sus propios nietos como bastardos. Estas mutuas condenas, se elevaron todavía más, cuando en el Concilio de Trento se tomo una posición totalmente reaccionaria condenando y anatemizando todo lo que tuviera un tinte protestante. En el día de hoy, todo evangélico promedio, o “protestante” es totalmente “anti romano”.

¿Cómo pasó esto? ¿Cómo una Reforma sincera, legitima, comprometida con el evangelio, la catolicidad y la unidad rompió con la unidad de la iglesia occidental y la civilización europea?  La respuesta es sencilla: Por la transición de Lutero, de monje a Papa y de Reformador a Revolucionario. Si hubiésemos tenido un monje Reformador, la Iglesia hubiese tenido su reforma, pues no hubiese soportado mucho mas el poder del Espíritu que la llevaba a ello.

 Buenas Intenciones de Lutero

En su reciente artículo “Cómo falló la reforma”, Peter Leithart tiene razón al asumir que Lutero no tenía ninguna intención de conformar una Iglesia rival cuando publicó sus 95 tesis en la puerta de la iglesia del castillo. Es más, ni siquiera estaba en discusión el tema de la justificación, antes bien, solo se discutía una reforma moral y de poder que estaba ahogando la vida espiritual de los creyentes. Sin embargo, hay que señalar que en los tres años transcurridos entre Wittenberg (octubre de 1517) y la dieta de Worms (ene. 1521) Lutero había cambiado mucho y muchas cosas sucedieron que cambiarían para siempre el mundo, entre ellas, inventos tecnológicos, pretensiones políticas, ansias de poder, intenciones maliciosas, etcétera. Todas estas cosas (buenas y malas) encontraron voz en Lutero que fue el catalizador de ellas. Fue tanto el ardor de aquel momento que las 95 tesis de Lutero se extendieron por Alemania en dos semanas y en toda Europa ¡en dos meses! sin duda el terreno estaba listo para una Reforma.

La Reforma no debe ser simplistamente reducida a meras consideraciones teológicas. (Como lo hacen la mayoría de idealistas); la lujuria política por el poder y la independencia de los príncipes y soberanos fue una presencia creciente en todo el mundo socio-político de Europa en el momento que la Reforma estalló. En su   excelente libro, roca y arena , el teólogo Josías Trenham sugiere que sin la cooperación de los príncipes Martín solo hubiese sido una llama que rápidamente se hubiese disipado. Sin duda, Martin era un Reformador, pero los príncipes eran revolucionarios que vieron en este hartazgo, la oportunidad de hacerse con el poder, y lo lograron. (Trenham, página 8)

Hablando fuera de la burbuja

Para poder comprender las implicaciones no solo teológicas, sino sociales de la Reforma, es necesario renunciar a las gafas idealistas que con tanta frecuencia nos impiden ver el registro de los hechos con objetividad y mesura. Hoy, a casi 500 años de aquel evento Europa sigue dividida, nunca se recuperó. La mayoría de las Iglesia protestantes han abrazado la teología liberal, han propuesto apertura a la homosexualidad, han ordenado obispos y obispas homosexuales, etc. Hoy, existen más de 30.000 denominaciones evangélicas, hijas del protestantismo, que sin pies ni cabeza surgen y desaparecen, con todo tipo de innovaciones, no solo teológicas, sino morales. La superstición ha creado cultura, y lo que hoy llamamos “evangélico” es en el mejor de los casos, comunidades heterodoxas, sin un entendimiento claro de lo que es la Iglesia. Grupos reaccionarios como los “neo calvinistas” han intentado hacer su parte, y promueven una nueva “reforma” pero la división es parte de nuestro vivir, pues tan pronto como un calvinista se levante, se levantara un arminiano y cuando un creacionista hable, lo hará un continuista. etc.

¿Por qué sucedió esto? Los reformadores eventualmente convirtieron sus considerables poderes retóricos no solo contra cada uno de ellos volviéndose enemigos teológicos, sino contra todo el cristianismo, sentando un cambio de paradigma sin precedentes, creando polos rígidos y tratando cada disputa como una guerra cósmica de luz y  oscuridad, verdad y error. Los reformadores se convirtieron en revolucionarios.

Ejemplos:

Los católicos sostienen la “Inefabilidad papal ex cátedra” que es una “Asistencia Divina” con la que cuenta el “sumo pontífice” cuando se propone definir algo como “revelado o certero”.  Así, el “Sumo pontífice” debe ser creído en sus declaraciones de cátedra y nunca cuestionado, cuestionarlo implica la ex-comunión del que lo hace. Lutero pronto asumió dicha postura, y cuando le cuestionaron algunas de sus creencias, el dijo:

“Mi palabra es la palabra de Cristo; mi boca es la boca de Cristo, quien juzgue mi doctrina sea anatema, ni los ángeles pueden juzgarla, yo Martín Lutero” (O’Hare PF. Los hechos acerca de Lutero, 1916-1987, reimpresión, pp. 203-204)”.

 

Roma considerándose la “Iglesia Verdadera” se sintió convenientemente con total autoridad de dejar los libros deuterocanonicos que los Judíos desecharon en el Concilio de Jamnia porque estos libros aprueban sin lugar a dudas muchas de las practicas que ellos establecieron como dogmas. Estas adiciones, Roma alega poder hacerlas por su sola autoridad: Lutero al parecer pronto se dio cuenta cuán importante es tener el poder de hacer adiciones a los textos y fundar dogmas que respalden nuestras creencias. De manera que al “Justificados por la fe” Lutero le añadió el “sola” para hacer una contraposición a Roma. Lutero dijo: “Justificados pues por la sola fe” y cuando se le cuestiono porque hacia esto, el contesto:

“Ustedes me dicen cuán gran alboroto están haciendo los Papistas porque la palabra “sola” no está en el texto de Pablo… díganle justamente a ellos: ‘El Dr. Martín Lutero hará así’,…yo haré así, y ordenaré que sea así, y mi voluntad es suficiente razón. Yo sé muy bien que la palabra ‘sola’ no está ni en el texto latino ni en el griego”. (Stoddard J. Reconstruyendo una Fe Perdida. 1922, pp. 101-102; ver también Luther A. Amic. Discusión, 1, 127)

Luego también dijo:

“Hay que distinguir entre libros y libros. Los mejores son el evangelio de S. Juan y las epístolas de S. Pablo, especialmente la de los Romanos, los Gálatas y los Efesios, y la 1ª epístola de S. Pedro, estos son los libros que te manifiestan a Cristo y te enseñan todo lo que necesitas para la salvación; aunque no conozcas ningún otro libro. La epístola de Santiago, delante de éstas, no es más que paja, pues no presenta ningún carácter evangélico” Prólogo del Nuevo Testamento de 1546 (Babel VI, 10)

¿Porque le molestaba tanto? porque tenían “doctrina católica” decía él. (Chesterton, Ortodoxia pg. 128)

-La Iglesia católica, constantemente le dio valor a la persecución de los insurrectos y divisores; llegando a institucionalizar la persecución como un medio necesario para la homogeneidad del pensamiento. La vio como necesaria y buena, aprobada por Dios. Martín mismo había sido testigo de esa persecución cuando se expidió la bula papal “Ex surge Domine” para capturarlo. Sin embargo, cuando obtuvo el poder, se opuso a las revueltas campesinas y dijo:

«Al sedicioso hay que abatirlo, estrangularlo y matarlo privada o públicamente, pues nada hay más venenoso, perjudicial y diabólico que ellos, de igual manera que hay que matar a un perro rabioso, porque, si no acabas con él, acabará él contigo y con todo el país». (Contra las hordas rapaces y homicidas de los campesinos (1525).

Su amigo Calvino, el dictador de Ginebra, al cual los calvinistas canonizaron y defienden con sangre y espada, dijo siete años antes de la detención de Servet:

“Si él (Servet) viene a Ginebra, nunca lo dejaré salir con vida. Si mi autoridad tiene peso así será”. (Schaff- Herzog Encyclopedia of religious Knowledge; Baker Book House 1950 Pg. 371.)

Lutero también deseaba la muerte de los “Perros anabaptistas” de los “Niños retardados” de los “profetas de Zwickau” de las “prostitutas venenosas franceses” del “asno papa” al cual deseaba “clavarle la lengua en una puerta” y por ultimo de “Niños estúpidos” el cual decía debíamos “enviárselos de vuelta a Dios”. Todo un personaje sin duda. Ellos se convirtieron en revolucionarios.

 

El primer fracaso del protestantismo

Tan pronto como la Iglesia fue dividida, los Reformadores se vieron envuelto en varias controversias sobre cómo interpretar las Escrituras, la mayor de estas [controversias] tuvo lugar en el Coloquio de Marburgo en 1529.  Esta reunión oficial fue diseñada para unificar las diferencias de los teólogos protestantes y crear una iglesia unificada,  pero en su lugar sirvió para expresan las divisiones más profundas entre Lutero y el reformador suizo Ulrico Zwinglio en el tema de la eucaristía. Lutero pensó que su enseñanza sobre la consubstanciación era la clara enseñanza de la Escritura, y no podía entender por qué Zwinglio estaba siendo tan  desobediente a la “clara enseñanza de la Escritura”. Aquella reunión termino con Lutero golpeando la mesa enojado y gritando “Hoc est corpus meum” (esto es mi cuerpo).

Este Coloquio quedará para la posteridad como la evidencia de que no puede existir una unidad dentro del protestantismo. La controversia eucarística reveló la mayor debilidad del protestantismo, su dogma  “sola escritura”, y demostró el absurdo de cualquier dependencia de la razón para establecer doctrinas comunes. Después de esa reunión, Lutero se sintió profundamente triste, y Dijo: «Antes de tener contacto  con los fanáticos, preferiría beber de la copa con el Papa”. Al final de sus días escribió:

«Los nobles, los citadinos, los campesinos, todos entienden el Evangelio mejor que San Pablo y yo; ellos ahora son sabios y se consideran más conocedores que todos los ministros.»Walch XIV, 1360 citado en el libro de O´Hare, ibid, p. 209.

¡Por supuesto! No se podía hacer converger a nadie hacia ningún punto cardinal, todos ahora tenían el derecho de interpretar y usar su razón para llegar a conclusiones teológicas. Voltea a ver un momento a tú al derredor, más de 30.000 denominaciones, y todas diciendo que la Biblia es su guía. ¿No te preocupa esto?

Tiempo después, otros líderes protestantes como Carlstadt, Zwingli, Oecolampadius en Basilea y Bucer en Estrasburgo desautorizaron y reprobaron la enseñanza de Lutero sobre los sacramentos y el gobierno de la Iglesia. Tiempo después, los anabaptistas condenaban a Lutero y Zwinglio, y así sucesivamente. ¿Dónde está la realidad de la sola escritura y  la perspicuidad de la Escritura si incluso aquellos vinculados por la facultad, la amistad, la política y la fe  no pudieron ponerse de acuerdo sobre el significado del acto central de culto cristiano?

El fracaso en Marburgo  se debe a la incapacidad del dogma sola escritura para generar una comprensión unificada de la interpretación de ella. Existen más de 69 confesiones y credos protestantes, y en alguna medida siguen haciendo lo mismo, el calvinista condena al arminiano (sino de Dort) el arminiano condena al calvinista, surgen entonces los amyraldianos, y luego los molinistas, y entre ellos surgen pentecostales calvinistas, y reformados bautistas. etc, etc.

 

CONCLUSION

Lutero tenía razón, debemos reformar la Iglesia, con humildad, con un corazón ardiente y sencillo debemos promover una renovación espiritual, y esto debe empezar aborreciendo el cisma de las más de 30.000 denominaciones, debemos rechazar ese legado y empezar desde cero creando vínculos sinceros con la historia y con todo lo bueno de ella.

Señor ten piedad de nosotros, no inculpes a tu heredad el pecado de nuestros padres.

 

-Edgar Pacheco.

Tesis histórica, sociologíca y teológica sobre la predestinación

 

La “fe” en torno a la que se dieron las grandes luchas políticas del Siglo 16 y 17 en los países cultos más desarrollados  desdé el punto de vista capitalista (países bajos, Inglaterra, Francia) fue el calvinismo. Con su dogma característico que figuró en aquel entonces y figura también hoy, por lo general, lo que es, la doctrina de la predestinación. Es cierto que se ha discutido si esa doctrina es el dogma más “esencial” de la Iglesia Reformada o solo un “corolario” (consecuencia lógica de un pensamiento) Pero a nosotros nos atañe ver las consecuencias históricas que dicha doctrina ha creado desde su percepción en sus propugnadores, hasta los pueblos que la han abrazado.

A nadie debe serle indiferente el hecho de que la división en la Iglesia Inglesa fue insuperable bajo Jacobo I, ya que la corona y el puritanismo tenían diferencias dogmáticas que precisamente surgían de esa doctrina y que fue entendida como lo más peligroso del calvinismo por el Estado. (siendo combatida por la autoridad)y que ha sido evitada por muchos, por considerarla sumamente sutil y peligrosa para el que la sostiene.

Los grandes Sínodos del Siglo 18 (Dordrecht y Westminster) pusieron en el centro de su trabajo dotar de validez canónica a dicha doctrina; ella sirvió de firme apoyo a numerosos héroes de la “Ecclesia Militans” y dichas confesiones la recogieron de la siguiente manera:

LA DOCTRINA COMO LA RECOGEN LOS PRINCIPALES CREDOS DE LA FE REFORMADA

Confesión de fe de Westminster Capitulo 3. III. Por el decreto de Dios, para la manifestación de su propia gloria, algunos hombres y ángeles (1) son predestinados a vida eterna, y otros pre ordenados a muerte eterna. (2) V. A aquellos que Dios ha predestinado para vida desde antes que fuesen puestos los fundamentos del mundo, conforme a su eterno e inmutable propósito y al consejo y beneplácito secreto de su propia voluntad, los ha escogido en Cristo para la gloria eterna. (1) Dios los ha predestinado por su libre gracia y puro amor, sin previsión de su fe o buenas obras, de su perseverancia en ellas o de cualquiera otra cosa en la criatura como condiciones o causas que le muevan a predestinarlos; (2) y lo ha hecho todo para alabanza de su gloriosa VI. Así como Dios ha designado a los elegidos para la gloria, de la misma manera, por el propósito libre y eterno de su voluntad, ha preordenado también los medios para ello. (1) Por tanto, los que son elegidos, habiendo caído en Adán, son redimidos por Cristo, (2) y en debido tiempo eficazmente llamados a la fe en Cristo por el Espíritu Santo; son justificados, adoptados, santificados, (3) y guardados por su poder, por medio de la fe, para salvación, (4) Nadie más será redimido por Cristo, eficazmente llamado, justificado, adoptado, santificado y salvado, sino solamente los elegidos. (5)

VII. Respecto a los demás hombres, Dios ha permitido, según el consejo inescrutable de su propia voluntad, por el cual otorga su misericordia o deja de hacerlo según quiere, para la gloria de su poder soberano sobre todas las criaturas, pasarles por alto y ordenarlos a deshonra y a ira a causa de sus pecados, para alabanza de la justicia gloriosa de Dios.

VIII. La doctrina de este alto misterio de la predestinación debe tratarse con especial prudencia y cuidado, (1) para que los hombres al atender la voluntad de Dios revelada en su Palabra, y al ceder obediencia a ella, puedan por la certeza de su llamamiento eficaz estar seguros de su elección eterna. (2) De esta manera esta doctrina proporcionará motivos de alabanza, reverencia y admiración a Dios; (3) y humildad, diligencia y abundante consuelo a todos los que sinceramente obedecen al evangelio. (4)

(Capitulo 5)

  1. En cuanto a aquellos hombres malvados e impíos a quienes Dios como juez justo ha cegado y endurecido a causa de sus pecados anteriores, (1) no solo les niega su gracia por la cual podrían haber alumbrado sus entendimientos y obrado en sus corazones, (2) sino también algunas veces les retira los dones que ya tenían, (3) y los expone a cosas como su corrupción, que da ocasión al pecado, (4) y a la vez les entrega a sus propias concupiscencias, a las tentaciones del mundo y al poder de Satanás; (5) por tanto sucede que se endurecen aún bajo los mismos medios que Dios emplea para suavizar a los demás.

Ante tales pensamientos, decía John Milton (El paraíso perdido):

“Puedo ir al infierno, pero semejante Dios no va a lograr jamás mi respeto”.

Pero en este momento solo valoraremos la posición histórica del dogma.

VALORACIÓN HISTORICA DEL DOGMA A TRAVES DE LOS OJOS DE SUS PROPUGNADORES PRINCIPALES

Lutero escribió en “Freiheit eines Christemenschen”. En cuanto al “Designio secreto” de Dios en el tema de la predestinación: “Somos Salvados por la voluntad misteriosa de Dios”. Sin embargo fue abandonando poco a poco esta idea, primero; porqué… “Le aterraba grandemente”. (Charlas de Sobremesa, al medico Stauplitz, articulo 45, pg 13) y Segundo; porque fue volviéndose más realista en cuanto al trabajo pastoral y eclesiástico. Melanchton, evitó por completo tocar ese tema “Oscuro y peligroso” en la confesión de Augsburgo y después, para los dogmáticos del luteranismo, quedo establecido que la salvación se puede perder y no se pierde. La doctrina Luterana es ambigua en este punto. Se afirma que un verdadero creyente tiene seguridad eterna al mismo tiempo que se afirma que puede perderse.  Esto, es considerado un misterio, por ejemplo, en la sección de preguntas y respuestas de la Iglesia Luterana Sínodo de Missouri, se explica que “Los Luteranos creen que ambas son verdaderas y fundamentadas en la Escritura: Es posible para un creyente el caer de la fe y perder su salvación, y es posible para un creyente el tener completa seguridad eterna de salvación por medio de la fe en Jesucristo.”

 

En Calvino, ese “Decretum Horriblem” no es una cuestión vivida, sino pensada, y ocupa un lugar central en su “Institución”. Dado que Calvino se encarga de pensar, lleva a cada vez un aumento lógico en el significado de dicho pensamiento incrementando su coherencia y poniendo a Dios como el todo del tema, y reduciendo al hombre al nada del mismo. No es Dios quien está ahí por los hombres, sino que son los hombres quienes están ahí por Dios. Y Esta reprobación de Dios hacia un sector de la humanidad, ocurre por lo tanto “para el aumento y satisfacción de su gloria”. Las personas que rebatían dicho pensamiento, razonando igual de coherente y lógico que Calvino, aseguraron que dicha doctrina menoscababa al hombre en si mismo no por cuestión de su pecado, sino por cuestión de ser hombre y convertiá a Cristo en un mero escalón en los designios divinos. Sin embargo, la respuesta fue:

“No tiene sentido y es una ofensa a la majestad divina, aplicar criterios terrenales de justicia a la disposición soberana de Dios porqué él y solo él es libre y no está sometido a ninguna ley; y solo podemos conocer sus designios en la medida que él desee comunicárnoslos”. (Corpues reformatorum Vol. 77 Pg. 186. )

Así que solo podemos avocarnos a las cosas que tenemos enfrente, pues el sentido de la vida eterna y nuestro destino final, a quedado reservado en las manos soberanas de Dios. Si algún hombre se queja de su destino, seria semejante a que un animal se quejara por no ser humano, pues toda criatura está separada de Dios por un abismo infranqueable y ante él solo merece la muerte eterna. Entonces, aquellos que reciben “vida” deben callar por no haber recibido muerte, ya que todo lo ha hecho para la gloria de su majestad. Lo único que podemos saber, (dado nuestra nula comprensión del designio divino) es, que, según lo muestran las Escrituras, solo una porción de hombres, se salvarán y la otra se perderá. Todo esto, porque detrás de ello, hubo el designio, la voluntad perfecta de Dios que obra según su beneplácito para su gloria.

 

Aunque, “El Padre” del Nuevo Testamento, mostrado por Cristo, como aquel que “se levanta” y corre al encuentro de su hijo prodigo, alegrándose de su venida, y la Mujer que se alegra de haber encontrado la moneda perdida, junto al llanto de Jesús mismo por Jerusalén, son evidencias de un amor no coercitivo ni unilateral, esto fue quedando relegado, hasta ocupar la imagen de un Dios Trascendente, sustraído a la comprensión humana, indiferente a aquellos destinados a la perdición, un Dios metafísico, meticuloso que domina la vida como un motor frio, que impele una “maquinaria” llamada universo, con el fin de que todas y cada una de las piezas funcionen para un propósito “su satisfacción”. Convierte la vida en tragedia, y rebaja al hombre a un nivel que Dios mismo (con todos sus atributos y la soberanía que tanto es halagada por el calvinista) no lo rebaja.
Como los designios de Dios, son “inalterables” , la gracia de Dios no puede ser perdida por aquellos a quien el se las da, ya que si dicha gracia se perdiera, entonces sus designios no son inmutables y de esta misma manera, dicha gracia es imposible de alcanzar por aquellos a quien él en su designio eterno se las negó.

 

Esta “doctrina” con su patética inhumanidad, se esconde detrás de “sana, santa y escritural” rindió frutos, dio consecuencias de las generaciones que se rindieron ante ella y su lógica interna: El sentimiento de una extraña soledad interior del individuo acompaña a aquellos que son envueltos ante su trágica, si; trágica e inevitable conclusión lógica; el hombre queda destinado a caminar solo este camino, con la incertidumbre (si desea afrentarla en su sentido interno y racional) de saber si fue, o no predestinado para bien o para mal desde antes de la fundación del mundo. Calvino: aquel prodigioso pensador, agudo en la lógica, no se detuvo en dichas consecuencias (como muchos intentan mesurar hoy) sino que las plasmó y las afronto en su “Institución”:

“La experiencia demuestra que los réprobos son a veces “afectados” (énfasis añadido) por casi la misma sensación que los elegidos, en cuanto a una profunda convicción de Cristo. De manera que incluso en su propio juicio, no hacen ninguna diferencia a los elegidos”. (IARC 3.2.11.)

Calvino afirma que los “Reprobos” son afectados de tal manera, que llanamente se sienten “elegidos” aun y cuando no lo son. La pregunta es, ¿por qué se sienten de tal manera? Y Calvino responde:

“Todo esto obra el Señor, para hacerlos más condenados e inexcusables. Trabaja en sus mentes en la medida que su bondad puede ser probada y degustada pero sin darles el Espíritu”. (IARC 3.2.11)

¿A dónde concluye todo esto? A su realidad y coherencia lógica. Cualquiera que cifre su esperanza, en dicho dogma de la predestinación calvinista, puede levantarse un día por la mañana con una tremenda convicción de haber sido predestinado a la vida eterna. Pero, debe también pensar que Dios puede estar “afectando” sus emociones para condenarlo y recibir mas gloria para su nombre. Se encuentra usted entonces ante un destino eterno establecido e inmutable y ha de navegar con esa agua.

Ninguna iglesia puede ayudarle, pues aunque considero cierta la frase “Extra ecclesia nulla salus” en el sentido de que quien se aleja de la Iglesia no puede pertenecer a los elegidos, la Iglesia en si misma no determina nada en cuanto a la salvación, pues hubo un designio mismo hacia esos que forman parte de la Iglesia y ellos mismos se ven sujetos a este destino de conformar parte de la misma.

La influencia de esta “doctrina” radical de la lejanía de Dios y de la carencia de valor de todo lo creado, se conjuga con el “sentimiento trágico de la vida” (Miguel Unamuno) creando un aislamiento interior en el hombre que la razona, siendo el que la razona el afectado, pues al razonarla ¿no se ve confrontado en el pensar si el fue predestinado ya a la salvación o no? Mientras que a quien no la razona no le causa ningún conflicto el mañana. Haciendo de los que la profesan, personas que pierden el sentido en si mismo de la vida, y de quienes no la profesan dichosos de poder despertar mañana viviendo.

Esto disminuye por supuesto el fervor, y el sentimiento, características innatas de la humanidad, pues pierden su valor en si mismos al ser enfrentados al fatalismo de lo concluyente, creando un aislamiento interior que termina afectando la vida espiritual (hipercalvinismo, que no es otra cosa más que calvinismo llevado a sus conclusiones lógicas) y termina constituyéndose una de las raíces de ese individualismo desilusionado y pesimista. Otro ejemplo de esto es la constante “Prevención” que existe en la literatura puritana, al aislamiento individualista, al no “Confiar en nadie” a no “confiar en los hombres” “Solo en Dios” como aconseja el moderado Baxter (pastor puritano) Creando una relación con Dios que se realiza profundamente “en el interior”. “Unio Mystica” Quien quiera ver mas claramente esta realidad, puede leer “el progreso del peregrino” (Juan Bunyan) Quien después de tomar “conciencia” de su estado pecaminoso empieza sin demora el peregrinaje hacia la ciudad celestial. Su mujer y sus hijos buscan su protección, pero él, con los dedos en los oídos sale disparado a campo traviesa gritando “vida eterna, vida eterna” pues debe velar por “su fe” y expresarla en el sentido individual, y en cierto sentido egoísta, de “Encontrarse en el numero de elegidos”.

Quien alega que dicha doctrina es un “descanso” es por qué no sigue la doctrina tal y como la vio Lutero, la sistematizo Calvino, a la cual llevó a su conclusión Beza, y ante la cual Agustín fue más cristiano que teólogo. Pues dicha doctrina “Aterraba a Lutero” (Charlas de sobremesa, al medico Stauplitz articulo 45. Pg. 13) Hizo desvariar a William Cooper quien se levantaba con fuertes temores de que “Estaba destinado a la condena eterna”. (https://es.wikipedia.org/wiki/William_Cowper ) a pesar de ser un ferviente cristiano. Chesterton, uno de los mas grandes apologetas, aseguraba que; “se sentía, bastante angustiado en su conciencia de pecador, por causa del tono calvinista y puritano de la predicación de algunos pastores, que insistían en la condenación implacable de aquellos que habían sido predestinados al infierno”: Cabe resaltar aquí que al igual que Chesterton, a todo cristiano de temperamento más bien vitalista y propenso a gozar de la bondad y belleza del mundo, le causara un conflicto “tanto pesimismo”, que en aquel entonces Chesterton vivió por las ideas del luterano Kierkegaard.

Erasmo, quien era digno pensador, y reconocido escritor, escribió a Lutero y con prodigalidad excepcional de pensamiento, y por irónico que parezca un corazón más pastoral que el de Lutero dijo:

“Aun si tu doctrina fuese cierta ¿No deberías callarla? has asentido junto a Agustín diciendo que Dios produce en nosotros las buenas y las malas obras y que es su poder el que así lo determina. ¡Que ventaja hacia la impiedad ha traído semejante enseñanza vertida sobre el vulgo y las masas de ignorantes, particularmente en medio de tanta incapacidad intelectual, malicia e inclinación a la desobediencia. ¿Qué enfermo sostendrá una lucha trabajosa y perpetua contra su carne al oír eso? ¿Qué malvado se esforzara en cambiar su vida, al oír que Dios lo fuerza a ser así? ¿ Quien podrá arrojar al alma a amar de todo corazón al Dios que les creo para arrojarles al infierno? Esta enseñanza tuya hace del dolor y el sufrimiento el deleite de Dios. ¿Sirve tu enseñanza al vulgo, a los iletrados, carnales y estúpidos que buscan y son proclives a la maldad? Aun si tu doctrina fuese cierta, no es sabio añadir aceite al fuego. (Erasmo De Rotterdam defensa del libre albedrio pg 7).

Karl Barth aseguraba que “El Dios que escoge muestra que las vías de Dios pasan por Cristo”. (Predestinación, Francis Ferrier pg 100) El reproche de Barth a Calvino es el haber “separado a Dios de Jesucristo”. Pues Dios “Desea la salvación de todos los hombres” “y por cuanto hay necesidad de que la voluntad de Dios se cumpla siempre, se deba hacer la pequeña distinción de que no haya hombres cuya salvación no desee Dios; sino se desprende que nadie es Salvado si Dios no ha querido que lo fuera”(Suma teológica cuestión 22 pg. 234). Más de ahí no se infiere que la voluntad de Dios es truncada, pues en cuanto a deseo (que es lo que nos importa) no hay un deseo siniestro de unilateralmente crear seres para reprobación eterna, sino un amor sufriente que a pesar de haber “previsto” el fin de Israel (año 70) “llora” por ella lagrimas de dolor al no poderle rescatar. (“Cuantas veces quise”) Lo cual muestra por supuesto que hay un deseo amante, sufriente e inimaginable en Dios. Ante el trascendente, frio e incomprensible que ha creado “vasos de barro” que sienten, lloran, ríen, viven, duermen, deciden, y aman para arrojarlos al infierno.

En cuanto al tema de la predestinación, podemos recurrir al consenso antiguo. Pues la pura razón no puede estar por encima de lo recibido “una vez” y sobre lo cual los apóstoles tuvieron conocimiento. Si los apóstoles tuvieron conocimiento pleno de dicha doctrina, se deduce entonces que hay una interpretación correcta de ella, y esta interpretación, debe descansar en aquellos más cercanos a los apóstoles, es decir a los padres primitivos y a los siguientes después de ellos. Porque, ¿si yo no puedo confiar en los padres primitivos, porque habría de confiar en Calvino que aparece hasta 1000 años después de ellos? Siguiendo este mismo pensamiento, debemos decir que la doctrina de predestinación tal como la sostuvieron Wycliff, Agustín, Lutero y Calvino, es una novedad teológica comparada al pensamiento de los primeros cristianos. Por lo tanto, vale decir, que ante esta doctrina “complicada” podemos dar una respuesta “Ligera” que consiste en apegarnos, ya sea a Calvino y Agustín, ya sea al consenso de los Padres primitivos. En cuanto a los Padres Primitivos, esto es lo que ellos escribieron:

Hemos aprendido de los profetas, y lo afirmamos nosotros, que los correctivos, los castigos y los galardones se miden conforme al mérito de los hechos de cada uno. De otra manera, si todo sucediera sólo por suerte, no hubiera nada a nuestro poder. Porque si un hombre se predestinara a lo bueno y otro a lo malo como los irresponsables aseguran, el primero no mereciera la alabanza ni el segundo la culpa. Si los hombres no tuvieran el poder de evitar lo malo y de escoger lo bueno según su propia voluntad, no fueran responsables por sus hechos, sean buenos o malos… Porque el hombre no sería merecedor de recompensa o alabanza si él mismo no escogiera lo bueno, o si sólo fuera creado para hacer lo bueno. De igual manera, si un hombre fuera malo, no merecería el castigo, ya que él mismo no hubiera escogido lo malo, siendo él capaz de hacer sólo lo que fue creado para hacer … Justino Mártir (160 d.C.)

 

 

Pero, alegan, fue Dios quien endureció el corazón del faraón y de sus ministros (Ex 9,34). ¿Acaso quienes así lo acusan no han leído lo que en el Evangelio respondió Jesús a sus discípulos cuando le preguntaron: «¿Por qué les hablas en parábolas?» El contestó: «A ustedes se les concede conocer el misterio del reino de los cielos; a ellos les hablo en parábolas para que, viendo, no vean, y oyendo no oigan… Dios sabe quiénes son los que no habrán de creer, pues conoce de antemano todas las cosas, los entrega a su incredulidad, retira de ellos su rostro y los abandona en las tinieblas que ellos mismos eligieron. ¿Por qué admirarse, entonces, de que en aquel tiempo abandonó en su incredulidad al faraón y a sus ministros, los cuales jamás habrían creído en él? Ireneo (180 d.C.)

 

Nosotros, los que hemos nacido recientemente, recibimos el crecimiento del que es perfecto y anterior a toda la creación, y el único bueno y excelente; y a semejanza de aquél, para obtener de él el don de la incorrupción, puesto que hemos sido predestinados a existir (Ef 1,11-12) cuando aún no existíamos, según el preconocimiento del Padre (1 Pe 1,2); y comenzamos a existir por el ministerio del Verbo en los tiempos prefijados. Ireneo (180 d.C.)

 

No que Dios por sí mismo haya planeado castigarlos de manera arbitraria desde antes de los tiempos, o bendecirnos a nosotros arbitrariamente desde antes de los tiempos, sino que a ellos se les echa encima el sufrimiento de haberse separado por sí mismos de todos los bienes. Mas los bienes divinos son eternos y no tienen fin… Ireneo (180 d.C.)

 

Y creo que resulta evidente después de lo dicho, que la verdadera Iglesia es una, la realmente primitiva, en la cual están inscritos todos aquellos que se adhieren a ella, creyendo en nuestro Salvador y siendo asi predestinados como justos… Clemente de Alejandría (195 D.C)

CONCLUSIÓN

¿De donde procede la idea e interpretación que abrazaron Lutero, Calvino y los que les siguieron?

En el Estudio de la era patrística, podemos observar que los cristianos primitivos pelearon contra dicha idea que sostuvo un tal “Valentin y Basilides” los cuales decían

“Hay una clase de almas que siempre son salvas y no pueden perderse, y otras que perecen y nunca pueden ser salvas” (Origenes, cita a Basilides Pg. 356)

En su “Contra las herejías” Ireneo, refuta a un grupo de gnósticos que :

“..Dicen tener una simiente de elegidos … ellos dicen tener una gracia como posesión especial”. (Contra las herejías Libro 1, capitulo 6,2-4)

Cuando uno ve el pensamiento de los pastores reformados de hoy, nos damos cuenta que hubiesen sido combatidos como herejes por los cristianos primitivos, pues la creencia no ha variado un céntimo. Por ejemplo. Sproul dice lo siguiente:

“Hay dos grupos de personas en el mundo, los elegidos, y los no elegidos; un grupo recibe la gracia y otro grupo recibe la justicia de Dios”. (Libro, la santidad de Dios)

Este pensamiento, puede ser trazado fácilmente y en este orden en 5 personas. Manni, quien sostenía un dualismo radical sobre la base de unos “elegidos y no elegidos”. Agustín, Wycliff, Lutero y Calvino. De estos hombres se desprende toda la soteriología “Reformada” según Erasmo.

Pero cuando vamos un poco más hacia atrás, nos damos cuenta por que a ellos mismos les causo conflictos enormes abrazar plenamente esta enseñanza, y esto era porque estaba más apegada al concepto que los poetas trágicos tenían acerca del destino y la providencia (fatalista) que a la mantenida por los cristianos primitivos.

Creer en la doctrina de la predestinación tal y como la expresan los calvinistas, es retroceder a los tiempos gnósticos que fueron duramente combatidos por los cristianos primitivos. ¿a quien le creeras tu?

EDGAR PACHECO.

 

¿Salvo Una Vez, Salvo Para Siempre?

EL PROBLEMA DE LA APOSTASIA EN EL CALVINISMO

 

Cuando los remostrantes sugirieron en su postulado la posibilidad de caída y pérdida de la salvación, no estaban recurriendo a un vago pensamiento que se les ocurrió sobre la marcha, sino que estaban apelando a la evidencia histórica, al consenso general de los Padres Primitivos, Padres de la Iglesia, cristianos devotos y al consejo biblico. Esta sugerencia encontraba fuerza en las claras admoniciones contra la apostasia, admoniciones por las cuales Dios advierte a los creyentes de cuidarse e infieren fuertemente que la salvación puede perderse.

Hoy, se cree, o se pretende hacer creer, que dicha postura fue un invento tendencioso con fines específicos. Cabe mencionar que aquellos que estaban postulando dicho pensamiento lo estaban haciendo presos del estado, condenados, y con amenzas de muerte; fueron desterrados, no había ganancias deshonestas de por medio. Dichas posturas se desarrollaron a un contra el miedo a la muerte y no es por otra cosa más a que por la misma que Finney lo hizo. Dicho pensamiento cortaba los móviles que procuraban la santidad, la vida práctica y el evangelismo y hacían a Dios autor del pecado

La apostasia supone un problema para la perseverancia incondicional, ya que ningún Apóstol la vio con los lentes calvinistas. Así lo demuestra la triste historia del «Quo vadis» de Pedro y sus implicaciones. Me quedo con ello. Lo que el texto trata de demostrar de la manera más sencilla, era la terrible seriedad de apostatar amando más la vida que a Cristo mismo.
El autor de Hebreos dice a continuación una cosa terrible: «Los que cometen apostasía crucifican a Cristo otra vez» (Hebreos 6:4-8) Este es el tema de la gran leyenda de Quo vadis. Nos cuenta que la persecución de Nerón sorprendió a Pedro en Roma, y le falló el valor. Iba bajando la Vía Apia para escapar con vida, cuando, de pronto, se encontró con una figura en el camino.
Era Jesús mismo. «¿Quo vadis, Domine? -preguntó Pedro. Y Jesús contestó: «Vuelvo a Roma para ser crucificado otra vez; esta vez en tu lugar.» Y Pedro, a quien la vergüenza le devolvió el valor, se dio la vuelta y se dirigió a Roma para morir como mártir.

No existe apostasia donde no hay verdad, pues el abandono deliberado de la verdad es lo que hace de tal cuestión la gravedad del asunto. Nuestros amigos calvinistas, aseguran que el hombre está muerto, y después lo acusan de apostatar. ¿Cómo puede un muerto estar muerto y apostatar a la vez? Tales contradicciones no pertenecen a la sana razón y solo minan el camino de los fieles, que con corazón sincero obran con fervor, perseverando hasta el final para no deslizar.
Después arguyen: «Pero, si decimos que nosotros estamos perseverando en nuestras obras, le robaremos la Gloria a nuestro Dios». Tal preocupación es noble, pero no debe violar pretenciosamente la conciencia de manera que cercene los móviles que motiven nuestra santidad. Las obras que realizamos, son exteriorizaciones de nuestra fe. Ninguno de nosotros obramos compitiendo por la Gloria de Dios ni pretendiendo robarla. Nuestras obras no son más que el resultado de nuestro temor reverente, sumisión y amor a nuestro Dios que nos amó primero. Nuestra fe sin duda es una fe que obra por el amor. Por lo tanto dicha preocupación es falsa, y solo es un candado con intenciones veladas tras si. Obramos por que se nos manda ser activos en nuestra Salvación. “lambano“(g2983 Strong) es la palabra usada por el Apostol Juan para llamarnos a “Tomar” a Cristo, no en un sentido pasivo sino arrebatado, como una desesperación del alma por mantenerse asido de él. Es esta desesperación por mantenernos asidos a él lo que fomenta con amor y temor reverente nuestra actitud de obrar poresta “salvación tan grande”

UNA PEQUEÑA SINTESIS

Por medio de ADVERTIR a los creyentes contra la apostasía, Dios se asegura de que NO COMETAN  apostasía, lo cual demuestra que PUEDEN cometerla. Por lo tanto los creyentes PUEDEN APOSTATAR, demostrando que son ellos y no los incredulos los que apostatan. Esta es una sintesis de lo que la Biblia parece mostrar, de lo que los Padres de la Iglesia y Primitivos parecieron ver y lo que millones de personas sin prejuicios ven claramente en los textos.
Si la voluntad del creyente está tan abrumada por la gracia de Dios, que él es en realidad incapaz de apostatar, entonces ¿por qué dar este tipo de advertencias en absoluto? Esto parece hacer superflua la Escritura o en el peor de los casos inaplicable para los creyentes. Por otro lado, si se trata de las advertencias que dan lugar a la perseverancia, entonces, no es cierto que el creyente es capaz de apostatar, incluso, aunque, debido a las advertencias él simplemente esta impedido a hacerlo. Siendo así, las advertencias pierden su razón de ser y no tienen ningun sentido, pues son una simple ilusión que en realidad no van dirigidas a nadie. ¿porque? porque el creyente no puede apostatar y el apostata nunca fué salvo (según el calvinismo) lo que nos deja ante un desconcierto ¿a quien van dirigidas las admoniciones?
Por otro lado (el que yo suscribo) parece ser que las advertencias Bíblicas crean los móviles para que la santidad sea una realidad practica y requerida, manteniendonos en un estado de alerta que nos lleva a estar prestos; velando para no caer. El hecho de que la salvación no se pierda, arranca estos moviles porque crea un vertigo irreal. A pesar de que la Palabra tiene advertencias contra su caida, el puede ignorarlas pues no caera. Eso obviamente es un fatalismo metafisico, una conlusión sacada de las premisas y no de la exegesis , una conclusión condecendiente con el calvinismo y no con la Bíblia que expresa una y otra vez las condiciones para mantenese asidos de Cristo.

ADVERTENCIAS APOSTÓLICAS Y PRIMITIVAS CONTRA LA APOSTASÍA

Las advertencias apostólicas y primitivas contra la apostasía suponen una dificultad para la doctrina clásica de la perseverancia de los santos, ya sea porque las advertencias parecen superfluas o porque parece posible para el creyente caer después de todo, en los dos sentidos estas admoniciones son un problema que debe ser enfrentado. Aqui la muestra que aquellos hombres sabios y cercanos a los apostoles, interpretaron la Escritura sin el lente calvinista (que por obvias razones no existia) y he aqui sus conclusiones:

Iréneo, dicipulo de Policarpo, discípulo del apóstol Juan escribió: “Cristo no volverá a morir por aquellos que cometen pecado, pues la muerte no se enseñorea mas de Él…. Por eso no debemos jactarnos, eso si debemos cuidarnos para no dejar de alcanzar el perdón de pecados y seamos excluidos de su reino. Esto pudiese llegar a suceder aun si hubiésemos conocido a Cristo y hacemos lo que a el no le agrada.» (De su obra: Contra las herejías)

Tertuliano padre de la Iglesia y prolífico escritor y apologista escribió: «Hay personas que actúan como si Dios estuviese obligado a brindar sus dones aun aquellos que no son dignos de ellos, convierten la generosidad de Dios en esclavitud, por que después ¿no caen muchos de la gracia de Dios, no se les quita el don que habían recibido?» (De su obra Apologeticus pro Christianis)

Cipriano Padre de la Iglesia, Obispo de Cartago y mártir escribió: “Esta escrito, el que persevere hasta el fin será salvo, lo que precede al fin no es mas que un paso en la subida de la cumbre, de manera que el que deja de avanzar, termina deslizado y perdido. (De unitate eclesiae)

Ignacio de Antioquia discípulo de Pedro y Pablo escribió: “Debemos perseverar hasta el final, no basta solo la fe sino perseverar con ella para no deslizarnos”. (Carta a los Efesios 14:1-2)

Justino Mártir escribió: “Veo constantemente a aquellos que han creído, caer en la tentación y blasfemar del camino santo, perdiendo así su salvación por apartarse del camino de la fe y la obediencia”. (De su obra una exhortación dirigida a los griegos)

Clemente de Roma escribió: “La condición es que cumplamos todo cuanto el dice de sus designios irreprochables y nunca nos alejemos del camino de la verdad apostatando”. (Carta a los Corintios 35:4-8)

Parece ser claramente que los disicpulos de los apostoles (Que debieron aprender de ellos) entendian la apostasía como la extinción de la luz espiritual que el creyente tuvo y que le dejaba en la triste realidad de perder su salvación. Ante todo esto Calvino se enfrento y dijo:

 

“En cuanto a los doctores de la Iglesia, parece ser que ninguno de ellos comprende lo que es el pecado y lo debilitado de la razón por lo cual veo que ellos estan decididamente con los filosofos para que no se mofen de nuestra doctrina”. (Insitutos Capitulo 2 -La opinión de los filosofos- pg 67)

Rechazar todo el consenso de los Padre primitivos parece un poco atrevido, pero no para Calvino. De manera que la Iglesia estuvo errada ya desde el Segundo Siglo en la interpretación de la Escritura y aquellos discipulos de los Apostoles como Policarpo e Ireneo, estaban errados tambien. Eso es demasiado decir, por lo cual prefiero en este sentido por sanidad espiritual apartarme de Calvino y escuchar en el consenso la sabiduria de los antiguos.

UNA PERSEVERANCIA ENGAÑOSA

la perseverancia de los santos es la afirmacion o axioma dogmatico que asegura que los santos no caeran definitivamente de la Gracia sino que perseveraran incondicional y eficazmente hasta el final. Esta es la La “P” de tulipán, y sobre todo, algo que les encanta usar a los calvinistas como porra en contra del arminiano y otros no-calvinistas. esta fantasiosa verdad a medias que suele ser expresada asi: “Mi salvación es segura porque está enraizada en Dios, no en mi voluble “libre albedrío”, De hecho,  John Piper hace la pregunta “¿Cómo sabe usted que seguirá siendo un creyente cuando se despierta por la mañana?” Y responde: “Dios se encargará de ello.” “Dios es quien lo mantiene a salvo”.
Por supuesto, Piper sólo es capaz de llegar a una respuesta tan simplista como esta al ignorar el gran número de personas que estan del lado calvinista creyendo firmemente ser del grupo de elegidos y al pasar de los años terminan en el mundo y sus pecados. La otra respuesta simplista que cierra el asunto es: “Ellos nunca fueron salvos”. Sin embargo, parece ser que la Biblia no aprueba tales reduccionismos y no resisten el escrutinio exegetico ni la menor prueba del texto, ya que todo ha de inferirse por premisas logicas que supeditan la exegesis a la interpretación que ellos tendenciosamente ven con los ojos del TULIP. Es por eso que en este escrito, me permitire como en otros demostrar la postura bíblica en cuanto a ello.

LAS DOS PREGUNTAS ELEMENTALES

Para tratar el tema, usare dos preguntas que me permitiran desarrollar mi pensamiento:
1-“¿Quienes son los apostatas?”  Y… 2-“¿Cómo sé que no soy uno?”.
A travéz de estas dos preguntas es facíl demostrar que la seguridad incondicional no resiste la prueba Bíblica.

Vamos a abordar la primera: ¿De dónde surgen los apóstatas?  ¿Cómo llegan a serlo? ¿Cómo se puede mostrar el verdadero amor, la verdadera alegría, la verdadera paz, etc, y en realidad nunca haberla tenido? estamos hablando de uno de los engaños mas terribles, pues todos los afectos, asentimientos, persepciones, inclinaciones, demostraciones y sacrificios son en realidad falsos de principio a fin!

Esta es una pregunta formulada y respondida por nada menos que el propio Juan Calvino (Institutos 3.2.11), y es brutalmente honesto en su respuesta. Él Se pregunta por qué la fe a veces parece que debe atribuirse a no elegidos, y reconoce que incluso en la vida diaria:

“La experiencia demuestra que los réprobos a veces se ven afectadoS por casi la misma sensación que los elegidos en cuanto a una convicción profunda de Cristo, DE MODO QUE INCLUSO EN SU PROPIO JUICIO NO HACEN NINGUNA DIFERENCIA EN NADA A LOS ELEGIDOS”. (enfasís añadido)(Institutos a la religión cristiana 3.2.11)

 Calvino afirma que los réprobos son a veces “afectados” (¿afectado por quién o qué?) de tal manera que incluso en su propio juicio, no hay ninguna diferencia entre ellos y los elegidos . En otras palabras, son tan afectados en sus afectos, en su pensamiento, en su voluntad y en su vida; que ellos creen que son elegidos. Su experiencia es, para ellos y otros, tan similar a la experiencia de la “verdad”  que es imposible distinguir la diferencia entre ellos y los “elegidos”
Esto es importante. abundare sobre esto más adelante. Por ahora, permitame seguir con la pregunta: ¿afectado por quién? ¿Dios? ¿Satánas? ¿ellos mismos? Calvino responde:

Por lo tanto, no es del todo absurdo la declaración del apóstol de que Cristo les permite el gusto de los dones celestiales y  la fe por un tiempo …” (Institutos 3.2.11)

Así Calvino asegura que la degustación de los dones celestiales es real, pero momentanea , y que Cristo mismo les atribuye “la fe por un tiempo a los reprobos” y despues explica:

… “Todo esto obra el Señor, para hacerlos más condenados e inexcusables, trabaja en sus mentes en la medida en que su bondad puede ser probada y degustada pero  sin darles el Espíritu de adopción.


En palabras claras: Cristo les engaña, otorgandoles una fe momentanea (que él mismo quitara) y permitiendoles degustar los dones celestiales para luego arrebatarselos. ¿porque Cristo hace esto? Para gloriarse en la reprobación y condenacion de ellos.

Estos individuos no elegidos en realidad no captan la fuerza de la gracia espiritual, ni poseen la luz ni seguridad de la fe, pero: ¿Cómo podrían? Cristo los ha privado de ello y jamás se los permitira. Sin embargo, con el fin de condenar aún más, Jesús “trabaja en sus mentes” para engañarlos haciéndoles creer que son elegidos. Y aquí la respuesta de Piper se viene por los suelos. Esta mañana me levante sintiendome elegido ¿pero que tal si solo estoy engañado? lo cual crea un vertigo terrible en cuanto a la naturaleza de la salvación.
Esto va mucho más allá de la típica interpretación calvinista de la longanimidad de Dios que simplemente castiga el pecado que el hombre comete. Aquí, Dios deliberadamente engaña a los no elegidos en la creencia de que son elegidos. Se les permite “degustar” de los dones espirituales, les da un poco de fe temporal. De hecho, él “trabaja en sus mentes” para hacerles creer que realmente están elegidos. ¿Y por qué lo hace? “Para hacerlos más condenados e inexcusables”.

Él (Calvino) se compremete tanto con su postura que termina aprobando las conclusiones logicas de la misma y no hay ningún indicio de que él se de cuenta de la disonancia cognitiva horrible que está mostrando, simplemente se esta dejando llevar hacia donde su logica lo lleve. “Para hacerlos más condenados e inexcusables” Dios deliberada e intencionalmente no llega a darles lo que necesitan, y luego los castiga por no haberlo tenido. Este juego macabro presenta a Dios sin ningun sentido de misericordia para personas que dan gracias por la salvación y mencionan el dulce nombre del Salvador. Sin embargo, TODO ES UN ENGAÑO.

Este es el calvinismo  oscuro, y revela la profunda oscura verdad que Dios le gusta engañar a la gente haciéndoles creer que son sus hijos, sólo para hacer su condenación y castigo en el  fuego eterno  mucho más satisfactorio y glorificante para él.

Todo calvinista se compromete con esta apreciación. En las palabras de McArthur en su comentario alusivo al texto de Hebreos 6 que dice:

...”Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio (Hebreos 6:4-8)

El dice: ..”Ellos recibieron la persepcion de la instrucción divina, pero solo en el area intelectual”. (Notas al pie de pagina de su Bíiblia comentada. pg 1758)

Lo dificil de explicar para él, ocurre unos versiculos adelante, cuando el escritor dice: “Vuelven a crucificar al Hijo de Dios exponiendolo a vituperio” Este “vuelven” supone un problema para él, por lo cual dice:

..”Ellos son rechazados, porque a pesar de haber TENIDO UNA REVELACION COMPLETA DE LA VERDAD no la aceptaron”. (Notas al pie de pagina -Comentario biblico- pg 1759)

Este dogma es forzar el texto a una conclusión a priori con el calvinismo. Este texto en realidad supone uno de los argumentos mas fuertes a favor de la apostasia en los creyentes. Por medio de advertir a los creyentes, Dios se asegura de que no cometan apostasia. Si no fuera así, las admoniciones no actuarian como causas eficientes y terminarian siendo mera utopia sin necesidad de ser dichas. Si el creyente esta tan abrumado por la gracia que en realidad es incapaz de apostatar ¿porque una y otra vez Dios reitera admoniciones advirtiendoles de la apostasia? ¿se autoengaña Dios? En todo sentido, el caracter de Dios es denigrado y se le vuelve obtuso, abstracto e incomprensible.

Al sostener todo el castillo de naipes, ellos tienen que ir a sus ultimas consecuencias en el. Ellos no pueden decir: “Bueno, Calvino simplemente se equivoco aquí.” Porque si el calvinismo es cierto, y en realidad no hay ningún error en cuanto a la perseverancia de los santos, sino que todo va de acuerdo a la voluntad de Dios decretiva … entonces, no hay ninguna manera de saber si en realidad estoy perseverando o engañado. El apóstata no podría haber llegado tan cerca de Dios si Dios no lo hubiera llevado, y él no pudo haber caído si Dios no lo hubiera engañado y dejado ir. Una vez más: Si la meticulosa providencia de Dios ( tal como lo expresa el calvinismo) es cierta, entonces Dios es quien crea al apóstata  con la intención de condenarlo y así glorificarse.

Asi que esto no causa más que un estremecimiento inductor de preguntas y respuestas fuera de comprensión.
Ahora, retomando la siguiente pregunta (una que anticipa Calvino y sin embargo  no proporciona una respuesta satisfactoria).

¿Cómo sé que no soy un apóstata?

“Supongamos que alguien objeta yo se que soy elegido por el espiritu de adopción.”
Sí. Usted puede decir eso en teoria y estar en lo cierto, eso es lo que enseña La Escritura, sin embargo, bajo la persepción calvinista, ese topico pierde su fuerza y de hecho se vuelve relativo, porque lo que usted llama “Espiritu de adopcion” puede ser una fe momentanea que Dios le quitara para glorificarse. Eso es exactamente mi objeción. ¿Qué tienes que decir al respecto? y preguntaria a Piper ¿sobre que base es real la perseverancia entonces de los santos? ¿lo ve? todo se reduce a un vertigo, la fe y confianza que usted deposita en Cristo es real para usted, pero puede no ser real eternamente y tarde que temprano Cristo la quitara. Usted dira “Cristo no la quitara” “Él es fiel” ¡asi es! pero ese pensamiento descansa sobre un convencimiento interno e intelectual de su parte, porque al final de cuentas Cristo tomo ya la decision desde la eternidad. La Biblia enseña todo lo contrario al respecto, asi que debe decidir a quien creer en este sentido.


Así que, ¿cómo sé que no soy un apóstata, en el esquema calvinista?

No lo sé. Podría tener toda la confianza en el mundo que soy un verdadero creyente. per sé, sin sombra de duda, que Dios es mi Padre y Salvador. Podría sentir el don de la adopción en mí tan firme y seguro que degustaria el don celestial y la iluminacion divina. Y entonces un día – (o una mañana, como postula John Piper) – Me podría despertar para descubrir que todo era una ilusión. Un día  despertare para encontrar que Jesús había “trabajado en mi mente”  haciendome pensar que era un elegido, y que todo el asunto – toda mi vida “cristiana” – no era más que una farsa para hacer que mi condenación le glorificara. Esta postura llega a causar un caos cuando es comprendida. Tuve un amigo que volvio a las drogas y al mundo de los placeres y recurrentemente decia: “tarde que temprano el Señor me volvera a él, yo soy un elegido”. ¿Ve la incongruencia? Ahora los moviles del arrepentimiento y areas naturales han sido cortados y se empieza a vivir una utopia

asi que puedo formular esta pregunta: ¿Tiene el calvinismo la garantía de la perseverancia incondicional?
¡Por supuesto no! Uno nunca puede estar realmente seguro de que son elegidos, porque Dios mismo parece ser que hace su negocio para engañar a la gente haciéndoles creer que son elegidos. Y de nuevo, no hay otra explicación para el calvinista que afirma una meticulosa providencia Divina, una vez que Dios decreto el numero de elegidos nada lo movera. Aquí, Calvino declara lo que es simple y brutalmente cierto tratando de ser coherente con su persepcion. Siga conmigo: “Si Dios en realidad es quien decreta desde la eternidad quien sera apostata, entonces tiene que tener un motivo. Este motivo no puede manchar el honor de Dios, asi que, Dios decreta quien sera apostata para la gloria de su nombre”. Estoy usando demasiados eufemismos y tecnicismos. Siga conmigo de nuevo: Dios crea personas y las engaña haciendoles creer que son elegidos para luego mostrarles que iran al infierno por pecadores. ¿Más claro?

¿puede el arminianismo ofrecer una mas confortable apresiacion en cuanto a la seguridad eterna?
Por supuesto que puede.
Dios ha prometido a través de la Biblia que él quiere que todos los hombres vengan a él, y que todo aquel que viene a él, no le hecha fuera. Su deseo es benevolente en cuanto al pecador, de manera que ruega a los hombres que se reconcilien con él con el fin de otorgarles por gracia la seguridad eterna.

Por lo tanto, todo lo que queda es la fe en la Palabra de Dios. Cada mañana que me levanto “hago firme mi vocación” “corro con paciencia la carrera de la fe” “Golpeo mi cuerpo” “me mantengo asido y firme en el Evangelio que he creido” “examino mi conducir para no pecar contra él” “Llevo los pensamientos cautivos a su obediencia” “No confio en la reprension de mi corazon” “Mantengo mi fe firme en Cristo y su caracter” etc. 

Dios nunca me engañara ni jugara con mi infimo razonamiento como prevé Calvino. Tenemos fe, y mientras seguimos en esa fe, nuestra perseverancia es absolutamente segura. Así que mientras permanezcamos en Cristo, él permanecerá en nosotros.


LA CONDICIONALIDAD DE LA SALVACIÓN EN LA BIBLIA

Antes de leer estos pasajes, tomate el tiempo de permitir que la Palabra te hable. No dejes que ningun asentimiento soteriologico te diga como interpretar en este momento, lee detenidamente y permite que el Espiritu que te fue dado te muestre lo relevante de estos textos:
*Rom. 11:17-24 …”No te ensoberbezcas, sino teme. Por que si Dios no perdono a las ramas naturales, a ti tampoco te perdonara.

*I Cor. 9:27…”No sea que habiendo sido yo mismo heraldo para otros venga a ser eliminado”.

*Gal. 5:04…”De Cristo os desligasteis… De la gracia habéis caído”.

*Col. 1:23…”Si es que en verdad permanecen firmes y fundados en el Evangelio que habéis oído”.

*I Tim.1:19-20….”Manteniendo la fe.. La cual desecharon algunos y naufragaron”.

II Tim. 2:17-18….”Los cuales se desviaron de la verdad y trastornaron la fe de algunos”.

Stg. 5:19-20….” Si alguno se ha extraviado de la verdad y uno de vosotros lo hace volver…salvara de muerte un alma”.

Jn. 05:16…”Si alguno ve a su hermano cometer pecado que no es demuerte pedirá y Dios le dará vida. Hay pecado de muerte por lo cual yo no aconsejo orar”.

1 Cor 15:1-3 “Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano.

La Escritura nos muestra los elementos condicionales de nuestra salvación. La vida Eterna esta ligada en un puente moral a mi realidad terrenal, en donde debo echar mano de ella por los medios de gracia que poseo.

PREGUNTAS DE CONSIDERACIÓN

Edgar: dado que lo que el señor nos promete es vida eterna, como puede el creyente tener vida eterna y no tenerla? ¿La vida eterna no es eterna?

Veamos: la pregunta presupone a priori que la vida eterna es incondicional y que por ser eterna es ajena a cualquier influencia externa que se inmiscuya en este caminar del que la ha recibido. Si estamos tomando literalmente que la vida eterna es independiente de todo factor y que nada puede quitársela al que la tiene, entonces es valido suponer que todo lo que la Biblia dice de la santidad, es mera apariencia. Ambas suposiciones son validas por que ambas estarian partiendo de la palabra “incondicional” que por supuesto no esta en el texto. Por lo cual, debemos entender lo que la Bíblia intenta transmitirnos con la palabra “Eterna” un concepto ya de por si incomprensible dada nuestra futilidad en el tiempo. La eternidad esta inferida bajo patrones CONDICIONALES en la Escritura una y otra vez.

La Escritura nos enseña que la vida eterna se mantiene ligada al aspecto moral del creyente quien se aferra a ella y hecha mano de esa realidad. La vida eterna esta ligada a las consecuencias temporales de las acciones del hombre. La vida Eterna esta ligada a las decisiones y perseverancia del creyente. El aspecto moral crea un puente que se mantiene suspendido por la creencia correcta del Evangelio y se vuelve factible por la perseverancia del creyente y nos permite degustar la realidad de lo incomprensible “Vida Eterna”

1 Corintios 15:1 …”Les declaró el Evangelio que les he predicado, el cual RECIBISTEIS, en el cual PERSEVERAIS, por el cual así mismo SI RETENEIS, sois salvos. (enfasis añadido)

Es claro que el “si reteneis” muestra la condinalidad. Recibir, perseverar y retener, Implican la Eternidad como una línea presente que infiere cuidado, diligencia y atención.
Por lo tanto: ¿qué nos hace creer que alguien que no esta reteniendo ni perseverando tiene vida eterna? Antes bien el ha cortado ese puente que le garantizaba esa realidad.

Colosenses 1:3 …”Si es que en verdad permanecen fundados y firmes en la fe y sin moveros de dicha esperanza”.  Nuevamente el “Si es que en verdad” muestra la condicionalidad.

La Vida Eterna es eterna. Correcto, decir más no es sano. La vida eterna es mostrada en la Escritura con elementos condicionales a ella.

 

2-Edgar: La Biblia dice que Nada arrebatara de la mano de Cristo a los creyentes: ¿acaso Cristo es mentiroso?
La pregunta no es si el amor de Dios puede ser separado de un creyente por alguna obra o acción por parte del creyente; sabemos que eso es falso (Juan 6:37-40, 10:27-30; Romanos 8:1, 38-39; 1 Corintios 1:4-8; 1 Pedro 1:4-5). La verdadera pregunta es si el creyente puede o no rechazar la gracia de Dios después de la salvación y no ser salvo.Cristo dijo que nada los arrebatara de su mano.
Eso no significa que el creyente deba estar contra su voluntad en la mano de Cristo. Por eso la apostasia es la única manera en que el creyente puede caer.Edgar: Si la salvación se pierde por pecar entonces todos la perdemos cada momento, ya que ¿no pecamos cada momento? Entonces ¿pierdo mi salvación cada instante?

Esa es una falsa apreciacion de los reformados, que lejos de crear los móviles de santidad practica, los relega a una conmiseración vil. Creo que todo el asunto de la salvación gira en torno a esta apreciación del pecado.
Si el creyente peca todos los días, no hay una diferencia entre su antiguo estado y su nueva naturaleza. Es decir, la salvación no tiene un efecto verdadero, sino que son solo palabras zalameras contra su conciencia. Por otro lado; la Biblia enseña que somos santos, que esta naturaleza vil ha sido mitigada, que el pecado no se enseñorea de nosotros, que la carne esta muerta y que hay una nueva realidad en nosotros. El que es nacido de Dios no practica el pecado, tiene la simiente de Dios. Aunque tenemos esta naturaleza, no es mas nuestro estado, somos santos con una naturaleza propensa a pecar. Hay una gran diferencia entre decir soy un pecador y decir soy propenso a pecar. Ya que decir soy un pecador presupone que es su estado natural. El no puede ser santo y pecador. Ya que incurre en una contradicción de términos terrible. El es un santo, que si deja que su vieja naturaleza cobre fuerza caerá. El que crea estar firme. Mire que no caiga.
Esta falsa dicotomía, lejos de ayudar al creyente, lo relega a la miseria de la conmiseración donde piensa que lo natural es pecar y que aún pecando no habrá consecuencias eternas. Terrible, el pecado es algo abominable para el Señor y no hay excusa para cometerlo. Ahora bien, la Biblia nos habla de gracia suficiente para vencer al pecado y no tener excusa. Aún así, cuando el creyente peca tiene un abogado que le reconcilia con el Padre de manera que la paciencia de Dios es provista para él y él puede tomar un impulso y pelear.

 

CONCLUSION

Para aquellos que no están muy convencidos, permitame usar como conclusión final una analogia :

Escenario A: Mi amor por mi esposa se siente irresistiblemente causada por un interruptor que alguien más puso en mí y que mientras se mantenga en la posicion “On” todo estara bien. Sin embargo, debo saber que las clausulas de dicho interruptor incluyen que en cualquier momento mi diseñador podría darle la vuelta al interruptor a la posición “off” e inmediatamente e irresistiblemente me haria dejar de amar a mi esposa.

Escenario B: Mi amor por mi esposa es el resultado de mi reconocimiento de su belleza de sus atributos y su amor por mi, de manera que propongo para no dejar de amarla; un compromiso y dedicación a su amor, que intento y renuevo diariamente.

¿En qué escenario el amor es “asegurada” continuamente? ¿En qué escenario puedo afirmar con seguridad que voy a despertar mañana amando a mi mujer?

El calvinismo NO ofrece ninguna garantía: En efecto, ofrece un Dios que engaña activamente a las personas haciéndoles creer que las guardan cuando en realidad más gracia, iluminación, degustación y poder les es otorgado para hacer más grande su condenación.

Arminianismo por sí solo ofrece una manera en la que los creyentes pueden “hacer su vocación y elección.”
* Es en este momento (o antes) cuando un calvinista bien puede oponerse a mi con desagrado de las acciones de Dios diciendo: “¿Quién eres tú, oh hombre”, etc, etc La objeción dice que si Dios quiere engañar a la gente y hacerles creer que ellos son los elegidos, es su prerrogativa, él es Soberano, él puede hacer eso y más. De manera que se aprueba un fatalismo para mantener la posicion con coherencia aun y cuando dicho fatalismo no este en total concordancia con la Escritura.
** Cualquier buen calvinista será objeto de asombro y nos acusara que nuestra salvación es entonces centrada en nosotros mismos, ya que si hay que “hacer” cualquier cosa, como “tener fe” o “permanecer en Cristo.”entonces es salvación por obras.  La objeción es fácil de responder, por supuesto, ya que este lenguaje es estrictamente bíblico. Cristo dice que permanecerá en el que permanece en él, y Pablo manda repetidamente a los cristianos a permanecer en Cristo, y con frecuencia se reconoce que algunos cristianos no permanecer en Cristo. Nuestra fe en Cristo no es un trabajo que salve: De hecho, se trata de un reconocimiento explícito y la afirmación de que nuestras obras no pueden salvarnos por lo cual dependemos de permanecer “fundados en la fe”.

 

En esta perspectiva no es Judas quien traiciona a Jesús sino Jesus quien traiciona a Judas

Predestinación y Libre Albedrío En La Iglesia Primitiva

En cuanto a doctrina, no se debe comenzar a comprender y a fijar nociones fragmentarias. Es de suma importancia mirar de frente y captar bien el pensamiento primitivo hablarnos, y ayudarnos a colocar todas las otras nociones en su respectivo lugar. De esta manera, y teniendo siempre presente a la Iglesia en su contexto y consenso podremos atajar las diferentes perspectivas sin apartarnos de la real.

Hay vados poco profundos por donde todo cristiano puede pasar con facilidad en las Escrituras, pero también hay unos muy profundos que requieren diligencia y seriedad. La posesión tranquila de la verdad, es el premio de la labor intelectual y toda inteligencia que realice un trabajo minucioso del análisis se volverá diestro al distinguir y armonizar las verdades desasociado del prejuicio que por lo general las acompaña. Estos tópicos(predestinación, elección y libre albedrío) se han visto y enseñado como gnosis profunda, elucubración dogmática difícil de comprender, infiriendo una carga intelectual que solo los “eruditos” pueden desarrollar y volviendo obtusa y aislada a una cuestión simple y hermosa, como algo de lo mas delicado de contemplar. Para muchos el lenguaje corriente, suele ser mentiroso e indigno para expresar tal “magnanimidad” de la Soberanía Divina, asi que colocan un gran peso y gran culpa a quien intente mirar los textos en su simplicidad y a la vez en su contexto histórico que los muestra fáciles de comprender. El Reverendo Mathison a dicho acertadamente que exaltar la “Soberanía” Divina, del lado calvinista, se ha vuelto una defensa de punto cero. Es decir, cualquiera que trate de opinar, se le acusa de ser un disidente o abierto carnal contra la misma. Así, el tema parece pertenecer a la corriente Agustina, y se prohíbe el revisionismo histórico para esclarecer si dichas interpretaciones pertenecen a la fe histórica o son meras innovaciones dogmáticas. 

En cuanto a la predestinación, Elección y Libre Albedrío; Yo luche (como todo cristiano sincero y amante de la verdad) con tales pasajes aparentemente “contradictorios”, según parece, casi toda mi vida. Me dio bastante consolación hallar que los cristianos primitivos tuvieron explicaciones lógicas (y bíblicas) de estas aparentes contradicciones. En verdad, su manera de explicar la presciencia de Dios, predestinación y el libre albedrío del hombre son de las más razonables que jamás he oído.

En su contraste,- otra vez- encontré que fueron los gnósticos los que enseñaban que los humanos somos predestinados arbitrariamente o para la salvación o para la condenación. Recuerde que según ellos somos totalmente depravados porque fuimos creados por un Dios inferior.(Demiurgo) No es de extrañarse, entonces, que enseñaran que podamos ser salvos sólo si Dios nos escoge para la salvación y que dicho conocimiento no es ligero de asimilar, sino que hay que ser en algún sentido elegido para comprenderlo y pertenecer a el, dichas enseñanzas, sofisticadas y filosóficas gozaban de gran popularidad entre algunos sectores de cristianos que embelesados por la filosofía supeditaban la exégesis a ella. 

ORÍGENES Y LA FE HISTÓRICA 

En su obra titulada, “De los puntos principales; Orígenes escribe de muchos de los argumentos de la biblia que los gnósticos usaban, pues eran diestros en descontextualizar la idea y consenso de la fe. Orígenes, contestó muchas de las preguntas acerca del libre albedrío y de la predestinación que sus alumnos totalmente aturdidos le hicieron. Aquí doy una parte de lo que escribió Orígenes:

“Una de las doctrinas enseñadas por la iglesia es la del juicio justo de Dios. Este hecho estimula a los que creen en él para que vivan piadosamente y que eviten el pecado. Reconocen que lo que nos trae o alabanza o culpa está dentro de nuestro poder.

“Es nuestra responsabilidad vivir en justicia. Dios exige esto de nosotros, no como si dependiéramos de él, ni de otro, ni de la suerte (como creen algunos), sino como si dependiera de nosotros mismos. El profeta Miqueas demostró eso cuando dijo: ‘Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia’ [Miqueas 6.8]. Moisés también dijo: ‘Yo he puesto delante de ti el camino de la vida y el camino de la muerte. Escoge lo bueno y sigue en él’ [Deuteronomio 30.15, 19].

“Tome en cuenta cómo nos habla Pablo de manera que da a entender que tenemos libre albedrío y que nosotros mismos somos causa o de nuestra ruina o de nuestra salvación. El dice: ‘¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento? Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios, el cual pagará a cada uno conforme a sus obras; vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad, pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino obedecen a la injusticia’ [Romanos 2.4-8].

“Pero hay ciertas declaraciones en el Antiguo Testamento como también en el Nuevo que pudieran hacernos concluir lo contrario: Que no depende de nosotros o el guardar sus mandamientos para ser salvos, o el desobedecerlos para perdernos. Así que yo encarezco examinémoslos uno por uno y veremos mas claramente”

“Primero, las declaraciones en cuanto a Faraón han causado dudas en muchos. Dios dijo varias veces: ‘Yo endureceré el corazón de Faraón’ [Exodo 4.21]. Claramente, si Faraón fue endurecido por Dios y pecó como resultado de ese endurecimiento, él no fue responsable por su pecado. Y no tuvo libre albedrío.

“Vamos a añadir a este pasaje otro que escribió Pablo: ‘Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así? ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?’ [Romanos 9.20-21].

“Ya que sabemos que Dios es tanto bueno como justo, veamos cómo el Dios bueno y justo pudo endurecer el corazón de Faraón. Tal vez por un ejemplo usado por el apóstol en la epístola a los Hebreos podemos ver que, en una sola obra, Dios puede mostrar misericordia a un hombre mientras endurece a otro, sin la intención de endurecerlo. ‘La tierra’, dice él, ‘bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella, y produce hierba provechosa al agricultor, por la bendición de Dios. Pero la que produce espinos y abrojos no tiene valor, y está próxima a ser maldecida. Su fin es el ser quemada’ [Hebreos 6.7-8].

“Tal vez nos parezca raro que aquel que produce la lluvia dijera: ‘Produzco tanto los frutos como también los espinos de la tierra’. Mas, aunque raro, es cierto. Si no hubiera lluvia, no hubiera ni frutos ni espinos. La bendición de la lluvia, por tanto, cayó aun sobre la tierra improductiva. Pero ya que estaba descuidada y no cultivada, produjo espinos y abrojos. De esta manera, las obras maravillosas de Dios son semejantes a las lluvias. Los resultados opuestos son semejantes a las tierras o cultivadas o descuidadas.

Como decia L. Moody: Las mismas veces que la Biblia dice que Dios endurecio el corazon de Faraon, son las mismas veces que la Biblia dice que Faraon endurecio su corazon. Lo cual me hace pensar que el Sol puede hacer que la cera se derrita o el barro se endurezca, el sol solo es el agente, la composicion de la tierra y la cera tienen el resultado final.

“También las obras de Dios son semejantes al sol, el cual pudiera decir: ‘Yo hago suave y hago duro’. Aunque estas acciones son opuestas, el sol no hablaría mentira, porque el calor que suaviza la cera es el mismo que endurece el lodo. De semejante manera, por una parte, los milagros hechos por mano de Moisés endurecieron a Faraón a causa de la maldad de su corazón. Pero suavizaron a la multitud egipcia, que salió de Egipto con los hebreos [Exodo 12.38].

“Veamos a otro pasaje: ‘Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia’ [Romanos 9.16]. Aquí Pablo no niega que los humanos tenemos que hacer algo. Sino alaba la bondad de Dios, quien lleva lo que se hace a su fin deseado. El sencillo deseo humano no basta para alcanzar el fin. Solo el correr no basta para que el atleta gane el premio. Tampoco basta para que los cristianos ganemos el premio que da Dios por Cristo Jesús. Estas cosas se llevan a cabo sólo con la ayuda de Dios.

“Como si hablara de la agricultura, Pablo dice: ‘Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo da Dios. Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento’ [1 Corintios 3.6-7]. Ahora pudiéramos decir con razón que la cosecha del agricultor no es trabajo sólo del agricultor. Tampoco es trabajo sólo del que riega. Al fin y al cabo, es trabajo de Dios. Así mismo, no es que no tengamos nada que hacer para que nos desarrollemos espiritualmente a la perfección. Mas, con todo, no es obra de sólo nosotros, porque Dios tiene una obra aun más grande que la nuestra. Así es en nuestra salvación. La parte que hace Dios es muchísimo mayor que la nuestra.”

 

CONSENSO GENERAL 

Escribo a todas las iglesias, y hago saber a todos que de mi propio libre albedrío muero por Dios, a menos que ustedes me lo estorben. Ignacio (50-100 d.C.)

Por tanto, tenemos deber de dar sobremanera gracias al Señor, porque nos dio a conocer lo pasado, nos instruyó acerca de lo presente y no estamos sin inteligencia para lo por venir. Y así dice la Escritura: No se tienden injustamente las redes a los volátiles. Lo cual quiere decir que con razón se perderá el hombre que, teniendo conocimiento del camino de la justicia, escoge por el mismo por el camino de las tinieblas. Bernabé (150 d.C.)

Por el contrario, cada uno camina, según el mérito de sus acciones, hacia el castigo o hacia la salvación eterna. Si todos los hombres fuesen conscientes de esto, nadie escogería la maldad por un momento, sabiendo que así emprendía la marcha hacia su condena eterna en el fuego, sino que por todos los medios se contendría y se adornaría con las virtudes, para alcanzar los bienes de Dios y verse libre de la pena. Justino Mártir (160 d.C.)

El Espíritu Santo reprende a los hombres porque habiendo sido creados inmortales a semejanza de Dios y llevando su imagen constantemente con tal de que guarden sus mandamientos, y habiéndoles Dios concedido el honor de llamarse hijos suyos, ellos, por querer asemejarse a Adán y a Eva, se procuran a sí mismos la muerte… Queda así demostrado que a los hombres se les concede el poder de ser dioses pudiendo decidir entre el bien y el mal, y que a todos por igual se les da el poder de ser hijos del Altísimo, y culpa suya es si son juzgados y condenados como Adán y Eva…  Justino Mártir (160 d.C.)

El hombre fue creado racional, y por ello semejante a Dios, libre en sus decisiones y con un fin en sí mismo; y si alguna vez se convierte en paja y otra en trigo, es por su propia responsabilidad, por lo tanto, quien niega esto, erra y está envanecido… Ireneo (180 d.C.)

Dios siempre ha protegido, por una parte la libertad y decisión del ser humano, y por otra su exhortación a él: por ello quienes no obedecen son justamente juzgados por su desobediencia, y quienes obedecen y creen reciben la corona incorruptible.  Ireneo (180 d.C.)

“Esta frase: «¡Cuántas veces quise recoger a tus hijos, pero tú no quisiste!» (Mt 23,37), bien descubrió la antigua ley de la libertad humana; pues Dios hizo libre al hombre, el cual, así como desde el principio tuvo alma, también gozó de libertad, y la tendrá hasta al fin; a fin de que libremente pudeda acoger la Palabra de Dios, sin que éste lo forzase. Dios, en efecto, jamás se impone a la fuerza, pues en él siempre está presente el buen consejo. Por eso concede el buen consejo a todos. Tanto a los seres humanos como a los ángeles otorgó el poder de elegir -pues también los ángeles usan su razón-, a fin de que quienes le obedecen conserven para siempre este bien como un don de Dios que ellos custodian. En cambio no se hallará ese bien en quienes le desobedecen, y por ello recibirán el justo castigo… Dios, pues, nos ha dado el bien, de lo cual da testimonio el Apóstol en la mencionada epístola, y quienes obran según este don recibirán honor y gloria, porque hicieron el bien cuando estaba en su libre albedrío no hacerlo; en cambio quienes no obren bien serán reos del justo juicio de Dios, porque no obraron bien estando en su poder hacerlo…Ireneo (180. D.C)

“Si, en efecto, unos seres humanos fueran malos por naturaleza y otros por naturaleza buenos, ni éstos serían dignos de alabanza por ser buenos, ni aquéllos condenables, porque así habrían sido hechos. ellos aseguran que es imposible reclamarle al malo su maldad, pues presionado por Dios actúa conforme a su voluntad. Pero, como todoslos hombres son de la misma naturaleza, capaces de conservar y hacer el bien, y también capaces para perderlo y no obrar, con justicia los seres sensatos (¡cuánto más Dios!) alaban a los segundos y dan testimonio de que han decidido de manera justa y han perseverado en el bien…  Ireneo (180 d.C.)

“Todos los textos semejantes a éstos, que nos muestran al ser humano como libre y capaz de tomar decisiones, nos enseñan cómo Dios nos aconseja exhortándonos a obedecer y apartarnos de la infidelidad, pero sin imponerse él nunca por la fuerza…

“Por eso decía el Señor: «Quien cree en mí no será juzgado»; es decir, no será separado de Dios, pues está unido a él por la fe. «Mas quien no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo unigénito de Dios», pues de este modo él mismo se ha separado de Dios, por decisión propia… Ireneo(180 d.C.)

 

Ni alabanza ni condenación, ni recompensa ni castigo, sería justo si el hombre no tuviera el poder de escoger [lo bueno] y evitar [lo malo], si el pecado fuera involuntario, aquellos que niegan dicho poder, se oponen al hecho de que la elección de los hombres entre el bien esta influida no solo por la agudeza de su naturaleza moral, sino tambien por la libertad que Dios les ha otorgado… Clemente de Alejandría (195 d.C.) 

Dios no corona a aquellos que se abstienen de lo malo sólo por obligación. Es imposible que una persona viva día tras día de acuerdo a la justicia verdadera excepto de su propia voluntad. El que se hace ‘justo’ bajo obligación de otro no es justo en verdad… Es la libertad de cada persona la que produce la verdadera justicia y revela la verdadera maldad. Clemente de Alejandría (195 d.C.) 

 

 “Dios llama, amenaza y exhorta al hombre que, dotado de voluntad y de libertad, es capaz de obediencia o de rebelión. Le fue concedida plena libertad de elección en uno u otro sentido, de suerte que siempre fuese dueño de si para hacer libremente el bien y para evitar libremente el mal; pues, por otra parte, convenía que el hombre estuviera bajo el juicio de Dios y que fuese justo por sus méritos propios, es decir, libres. En efecto, no podía asignarse razonablemente una recompensa del mal ni del bien a aquel que fuese bueno o malo por necesidad, no por voluntad propia. Para esto se dio la ley, la cual no anula, sino que pone a prueba la libertad con que uno o libremente se somete o libremente la traspasa. Por esto tenían que estar ambos caminos abiertos al libre arbitrio… una reflexión sobre la libertad del hombre mostrará que el es el culpable de todo el mal que cometió. Tertuliano (197 d.C.) 

“Es nuestra responsabilidad vivir en justicia. Dios exige esto de nosotros y le demanda a los hombres hacerlo. Los hombres no tienen excusa para no cumplir con sus mandatos. Tertuliano (197 d.c.)

UN CONSENSO SOBRE LA PREDESTINACIÓN 

Hemos aprendido de los profetas, y lo afirmamos nosotros, que los correctivos, los castigos y los galardones se miden conforme al mérito de los hechos de cada uno. De otra manera, si todo sucediera sólo por suerte, no hubiera nada a nuestro poder. Porque si un hombre se predestinara a lo bueno y otro a lo malo como los irresponsables aseguran, el primero no mereciera la alabanza ni el segundo la culpa. Si los hombres no tuvieran el poder de evitar lo malo y de escoger lo bueno según su propia voluntad, no fueran responsables por sus hechos, sean buenos o malos… Porque el hombre no sería merecedor de recompensa o alabanza si él mismo no escogiera lo bueno, o si sólo fuera creado para hacer lo bueno. De igual manera, si un hombre fuera malo, no merecería el castigo, ya que él mismo no hubiera escogido lo malo, siendo él capaz de hacer sólo lo que fue creado para hacer … Justino Mártir (160 d.C.)

Pero, alegan, fue Dios quien endureció el corazón del faraón y de sus ministros (Ex 9,34). ¿Acaso quienes así lo acusan no han leído lo que en el Evangelio respondió Jesús a sus discípulos cuando le preguntaron: «¿Por qué les hablas en parábolas?» El contestó: «A ustedes se les concede conocer el misterio del reino de los cielos; a ellos les hablo en parábolas para que, viendo, no vean, y oyendo no oigan… Dios sabe quiénes son los que no habrán de creer, pues conoce de antemano todas las cosas, los entrega a su incredulidad, retira de ellos su rostro y los abandona en las tinieblas que ellos mismos eligieron. ¿Por qué admirarse, entonces, de que en aquel tiempo abandonó en su incredulidad al faraón y a sus ministros, los cuales jamás habrían creído en él? Ireneo (180 d.C.)

Nosotros, los que hemos nacido recientemente, recibimos el crecimiento del que es perfecto y anterior a toda la creación, y el único bueno y excelente; y a semejanza de aquél, para obtener de él el don de la incorrupción, puesto que hemos sido predestinados a existir (Ef 1,11-12) cuando aún no existíamos, según el preconocimiento del Padre (1 Pe 1,2); y comenzamos a existir por el ministerio del Verbo en los tiempos prefijados. Ireneo (180 d.C.)

No que Dios por sí mismo haya planeado castigarlos de manera arbitraria desde antes de los tiempos, o bendecirnos a nosotros arbitrariamente desde antes de los tiempos, sino que a ellos se les echa encima el sufrimiento de haberse separado por sí mismos de todos los bienes. Mas los bienes divinos son eternos y no tienen fin… Ireneo (180 d.C.)

Y creo que resulta evidente después de lo dicho, que la verdadera Iglesia es una, la realmente primitiva, en la cual están inscritos todos aquellos que se adhieren a ella, creyendo en nuestro Salvador y siendo asi predestinados como justos… Clemente de Alejandría (195 d.C.)

AGUSTÍN Y SU INFLUENCIA SOBRE EL CALVINISMO Y EL PROTESTANTISMO

La doctrina de la Predestinación según como la desarrollo Agustín-Calvino-Beza; afirma que algunas personas ya nacen seleccionadas para la salvación o la condenación, la cual no pueden evitar ni siquiera por las buenas obras en esta vida. Para San Agustín y Juan Calvino es un misterio divino que Dios en Su perfecta justicia hace la aparentemente gratuita selección de los elegidos, con un pensamiento paralelo que Él ha hecho una selección similar de los condenados
“…aquellos a quienes en Su justicia Él ha predestinado al castigo” y “aquellos a quienes en Su misericordia Él ha predestinado a la gracia” – Agustín, Enchiridion c, p. 269
Antes de que Agustín llegara a ser cristiano, en el 387 AD., se adhirió al Maniqueísmo, una religión gnóstica iraní proclamada por su “profeta” Mani (216-276 AD), originándose en la Persia Sasánida (Babilonia). Poco después de que el emperador romano Teodosio I emitiera un decreto de muerte para los maniqueos en el 382 AD y que declarara al Cristianismo como la única religión legítima para el Imperio Romano en el 391, Agustín supuestamente se convirtió en un ferviente opositor del Maniqueísmo. Sin embargo, el Maniqueísmo todavía influyó en su pensamiento, como puede verse con la idea de “Los Elegidos”.

 

Mani dividió a su iglesia en dos grupos: Los Elegidos, y los Oyentes y luego los Pecadores.

 

Los Elegidos (los perfectos): los que habían tomado por sí mismos los votos del Maniqueísmo.

 

Los Oyentes (los auditores): los que no habían tomado los votos, pero que participaban en la iglesia

 

Los Pecadores: todos los demás.
Agustín era un Oyente y nunca tomó los votos del Maniqueísmo porque no podía cumplir con normas tan estrictas (Confesiones de Agustín). La vida de los que tomaban los votos era muy dura. Se les prohibía tener propiedades, comer carne o beber vino, satisfacer cualquier deseo sexual, participar en cualquier ocupación servil, comerciar o negociar, poseer casa u hogar, practicar la magia o practicar cualquier otra religión. Por tanto, la vasta mayoría de los adherentes eran Oyentes y el número de los Elegidos era muy pequeño. Cuando los Elegidos mueren, sus cuerpos son purificados por el sol, la luna y las estrellas – sus partículas de luz puestas en libertad forman pequeñas deidades en el cosmos que rodea al Primer hombre. Los Oyentes tienen que pasar por un largo purgatorio antes de que llegar a la felicidad eterna. Los Pecadores son lanzados al infierno, en alma y cuerpo, donde vagarán por toda la eternidad en tormento y angustia, rodeados por demonios.

 

Con respecto a la Predestinación, Agustín dijo:

 

“…deberán en cambio entender que la Escritura “El cual [Dios] quiere que todos los hombres sean salvos” [1 Tim. 2:4] significa que ningún hombre es salvado a menos que Dios desee su salvación: no que no exista ningún hombre cuya salvación El no desee, sino que ningún hombre es salvo aparte de Su voluntad… fue de una oración a Dios que el apóstol estaba hablando cuando usó esta expresión…Podemos entender por “todos los hombres”, a toda clase de hombre. Y podemos interpretarlo en cualquier otra forma que deseemos, mientras no seamos obligados a creer que el Dios omnipotente ha querido que algo fuera hecho y no se hizo”. – Agustín, Enchiridion, p. 103

 

“…los recursos de la salvación están localizados en Dios, fuera de la humanidad. Es Dios quien inicia la salvación, no los hombres o las mujeres”.McGrath, Alister E. Christian Theology: An Introduction. Blackwell Publishing, 2007. pg. 19

 

“Dios no nos escoge debido a que nosotros creemos, sino para que podamos creer”. – Agustín, La Predestinación de los Santos, 17.34

 

CONCLUSIÓN

Agustín, fue en efecto un Padre de la Iglesia, docto y profundo, pero se aparta del consenso de los demás Padres de la Iglesia en cuanto al tema de la Predestinación y el libre albedrío. Los calvinistas actuales, aun cuando aseguren estar siguiendo doctrinas “bíblicas” están siguiendo de cerca toda la institución e interpretación de esas doctrinas según la visión agustina y nos las del consenso histórico y general de la Iglesia. Y aunque podemos otorgarle el privilegio dela duda, parece ser que Agustín quedo profundamente marcado por las impresiones generales del maniqueísmo.

 

Bibliografía:

-Cristianismoprimitivo.com
-Elverdaderohumanismo.net
-Pensamiento cristiano. (Justo L. Gonzalez)

Tradiciones antiguas y Tradiciones Modernas

-RECHAZO INCONSCIENTE 

El rechazo a priori hacia la tradición por gran parte del evangelicalismo moderno, se debe en gran parte a un condicionamiento continuo y peyorativo, que mira en ella un opositor a la vida espiritual, o un nexo que los compromete con el catolicismo. Así, la mayoría de los evangélicos, con un desconocimiento casi total en cuanto a que es en sí la tradición, son capaces de adoptar un convencionalismo inconsciente, de esta manera, cuando desdeñan la tradición, creen que representan un sentir universal del cristianismo que es correcto.

Solemos ver, que prominentes pastores y maestros, a menudo apuntan al enfrentamiento de Jesús con los fariseos en Mateo 15: 1-20 (véase también Marcos 7:17) como proporcionando una base bíblica para su oposición a la tradición. Es importante que observemos que Jesús no emitió una condena a escala de toda la tradición, sino de la tradición de los fariseos. La “tradición de los ancianos” era una referencia para la elaboración de un sistema de reglas construidas por los rabinos durante el exilio babilónico. Este sistema de reglas y regulaciones existía principalmente en forma oral hasta que fue colocado por escrito alrededor del año 200 en lo que ahora se llama la Mishná. Esta serie de cientos de reglas, incluián tópicos de todo tipo, por ejemplo:

  1. ZRAIM – “Las semillas” (Las leyes agrícolas de la Torah así como sus discusiones)
  1. MOED – “Fiesta” (Contiene las directivas para los días de fiesta y otros días especiales)
  1. NASIM – “Mujeres” (Legislación del matrimonio)
  1. NEZIKIM – “Daños” (Instrucciones penales, judiciales y cívicas)
  1. KODASIM – “Santidades” (Leyes que conciernen al Santuario y la orden de las ofrendas)
  1. TOHOROT – “Higiene” (Instrucciones paternales y médicas que conciernen a las purificaciones rituales)

La redacción de la Mishna, de estas ” enseñanzas orales ” fue cerrada en 219 por Juda HaNassi…

La disputa sobre la relación entre la Torah y la Mishna en las escuelas judías que duró durante siglos, finalmente acabó por la redacción de la “Gran Enciclopedia” del judaísmo: el TALMUD…

“La tradición de los ancianos”, era entonces una regulación contraria a la Palabra de Dios que ponía al hombre como lacayo o siervo de cosas sin sentido. Por ejemplo; Lavarse las manos de determinada forma, decir ciertas palabras, elogiar ciertos comportamientos etc. Lo que hoy pudiera identificarse como un comportamiento obsesivo compulsivo. Este tipo de tradición fomento el legalismo. Lo que es tan mortal sobre la tradición legalista es que suplanta la verdad y retarda el crecimiento espiritual. Cada vez que alguien cede el terreno elevado de la verdad y desciende en los lugares bajos de la tradición, el resultado es la muerte espiritual y la declinación. Nadie puede salvarse o ser santificado, sin la verdad. Siempre que la tradición supera la verdad, los movimientos sin sentido de la religión muerta vienen como resultado.

Este conflicto sucede siempre que se vive la parte distorsionada de algo, pues vivir de una manera distorsionada la Palabra, puede traer los mismos funesto resultados.

El problema del evangelicalismo moderno es ver siempre a la tradición como mala en si misma independientemente de en que consista, y esto esta abiertamente opuesto al concepto bíblico de la tradición. En las Escrituras, no vemos ningún indicio de  vacilación en la tradición que formó parte alterna de las Escrituras del Antiguo Testamento: De hecho, podemos ver el uso continuo de dicha tradición como regla natural, en las mismas paginas de la Escritura, por ejemplo; se alude a la tradición en los siguientes casos:
(1) la profecía “habría de ser llamado nazareno” (Mateo 02:23),

(2) la medida cautelar que el respeto se dará a los que habitan en la “cátedra de Moisés” (Mateo 23: 2),

(3) la referencia de Pablo hizo a la roca que siguió a los hijos de Israel durante su estancia 40 años en el desierto (I Corintios 10: 4 ),

(4) la confrontación entre el arcángel Miguel y Satanás sobre el cuerpo de Moisés (Judas 9)

(5)el conocimiento de Pablo de los nombres de los magos egipcios (Janes y Jambres que se opusieron a Moisés) (II Timoteo 3: 6-8).

Las referencias anteriores muestran que los escritores del Nuevo Testamento no se aplicaban el principio de sola Scriptura al Antiguo Testamento. La disposición de los escritores del Nuevo Testamento usando fragmentos de la tradición oral judía como paralelo de la Escritura puede ser visto como ejemplo de que ellos tenían un concepto muy diferente al del evangelicalismo moderno y también puede ser visto como evidencia en contra del principio “sola Scriptura”.

Lo más cerca que podemos encontrar a una condena general de la tradición está en Colosenses 2: 8 donde Pablo escribe:

“Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías, y vanas sutilezas según las tradiciones de los hombres….”

Aquí Pablo critica las falsas enseñanzas no porque se basan en la tradición per se, sino porque estas tradiciones no se basa en Jesucristo. Además, cualquier persona que desee usar este versículo para argumentar que Pablo condenó todas las tradiciones deben conciliar este versículo con otros versos de Pablo que hablaron favorablemente de la tradición (por ejemplo, II Tesalonicenses 2:15). Lo cual demuestra que Pablo al igual que el Señor Jesús condenaba un tipo de tradición y no la tradición en si.

-EL RECHAZO PROTESTANTE A LA TRADICIÓN 

 

El rechazo Protestante de la Tradición se puede rastrear fácilmente en gran parte a la lucha de los Reformadores contra el Catolicismo Medieval en el año 1500. En su lucha por reformar la Iglesia Católica los Reformadores afirmaron la autoridad de la Sola Scriptura contra las pretensiones del papado romano. Desde el punto de vista Ortodoxo, muchas de las doctrinas y prácticas rechazadas por el protestantismo (el purgatorio, las indulgencias, la supremacía del Papa, la transubstanciación) no son parte de la Santa Tradición, por lo tanto, es importante tener en cuenta que cuando los protestantes hablan en contra de la “tradición”, en la mayoría de los casos están pensando en algo muy diferente de lo que la Iglesia Ortodoxa entiende como “Santa Tradición.” También es importante tener en cuenta que el rechazo protestante de la Tradición (con “T” mayúscula) no implica la exclusión de los credos históricos,(aunque los evangélicos modernos y “solo escritura”, si lo hacen) Lo que los Reformadores hicieron fue tratar a la Escritura como autónomas de la Tradición y la consideraron solamente como “tradición” aceptable (con “t” minúscula) pero ellos siguieron manteniendo la Tradición universal, que implicaba el paidobautismo, la veneración a María, los sacramentos, el orden y las liturgias (por citar algunos). Los Reformadores modernos, son en realidad evangélicos modernos que gustan hablar de la predestinación pero no vivir conforme al modelo aceptado en la Reforma, pues los reformadores no rechazaban la Tradición, sino las adiciones católicas a ella.

Algo importante de mencionar, es que, la aversión que muchos evangélicos tienen a lo que entienden por tradición, tiene sus raíces en que ellos mismos son hijos de la modernidad. La modernidad fomenta la actitud de que lo viejo y tradicional es inferior a lo nuevo y moderno y que lo nuevo reemplazará a la antiguo. Esto lleva a los evangélicos a mirar con desconfianza el pasado o ven el pasado como irrelevante o que no tienen relevancia práctica, el cambio violento de una era de milagros a una era de maquinas, ha resultado ser perturbador para el hombre. El posmodernismo ha traído consigo cambios profundos en la filosofía, arte, música, arquitectura, cine, literatura y lamentablemente han abierto la puerta a un pragmatismo insano, pues se cambia rápidamente lo fundamental e histórico, por lo “exitoso”. Por lo tanto, cuando el evangélico escucha la palabra “tradición” la única noción que viene a su mente, es que dicho tópico, representa un pensamiento retrograda que obstaculiza la vida espiritual de la Iglesia o del creyente.

– Las tradiciones de evangelismo moderno

Irónicamente, el evangelicalismo moderno de hecho tienen muchas tradiciones. Muchos evangélicos equiparan la “tradición” con el árbol de Navidad, pero la “tradición” es más que eso: es la forma de hacer la adoración; la forma en que se define el gobierno de la iglesia; la forma de entender la Escritura; y la forma de hacer teología. Estas tradiciones no son periféricas al evangelismo, sino que desempeñan una función importante en el mantenimiento de la subcultura evangélica dándole un distintivo.

Lo que es realmente irónico es el hecho de que muchas de estas tradiciones evangélicas son acontecimientos muy recientes. El llamado al altar donde se invita a la gente a presentarse y dar su vida a Cristo tiene su fuente en el banco de los pecadores, que comenzó a principios de 1800 en la frontera americana. Las cruzadas evangelísticas populares de Billy Graham tiene sus raíces en las cruzadas anteriores dirigidas por Billy Sunday y DL Moody en el 1800. Frases como “Una decisión para Cristo”, “relación personal con Cristo”, “hacer un compromiso personal con Cristo”, son nuevas formas extra-bíblicas de la descripción de cómo llegar a ser un cristiano. Desde el punto de vista del cristianismo histórico lo que es tan sorprendente de evangelismo moderno es la forma en que se ha divorciado la evangelización del sacramento del bautismo y la pertenencia a la Iglesia. Ahora mismo hay predicadores “fundamentales” peleando contra esas tradiciones, sin darse cuenta que ellas existen por el rechazo general de la Tradición Universal.

Otra tradición es la Escuela Dominical. La Escuela Dominical no tiene más de cien años de edad. Lo que comenzó en la Inglaterra victoriana como un acercamiento a las clases bajas terminó como uno de los pilares de la subcultura evangélica. Hoy en día los evangélicos no nos podemos imaginar una iglesia sin la Escuela Dominical. Lo que es tan sorprendente de la Escuela Dominical es la forma en que refuerza las cualidades didácticas de la iglesia protestante. Históricamente el centro de culto cristiano fue el partimiento, no el sermón. (George Bana en su libro “paganismo” rastrea eficazmente todas las tradiciones del evangelicalismo moderno) Cuando se tiene en cuenta el fuerte énfasis en el sermón y la la desarrollada parafernalia en cuanto a lo musical en muchas iglesias protestantes, se hace evidente cómo el protestantismo ha desarrollado una nueva tradición de culto sin precedentes históricos.

Otra tradición son los recintos de culto o templos, la linea arquitectonica dejo de tener sentido o significado para volverse un mero referente abstracto y sin lineas especificas. Las iglesias evangélicas, han adoptado un estilo indiferente, vacío y desmotivante, y en muchos sentidos, son las iglesias posmodernas las que le están dando otro giro de 180 grados al legado histórico, pues dotan a sus recintos de humo, luces, musica estilo rock, grandes bocinas, y un concepto ambiguo y comprometido con el ambiente secular. Todo esto demuestra que cuando hablamos de tradiciones, muchos no sabemos que estamos sumergidos en muchas, y muchas muy apartadas de cualquier virtud o contexto histórico de la fe cristiana. 

UNA PREGUNTA LEGITIMA

“Pero ¿qué pasa si la Tradición contradice la Biblia ?,” mi respuesta es: La Tradición nunca contradecira la Biblia. Esto es porque se basa en la tradición oral y escrita con la misma fuente apostólica (II Tesalonicenses 2: 2) y la transmisión fiel de las enseñanzas de los apóstoles a las generaciones siguientes (II Timoteo 2: 2). La Tradición apostólica está garantizada por las promesas de Cristo que él dará el Espíritu Santo para guiar a la Iglesia a toda la verdad (Juan 14:23, 16:13) y que la Iglesia se conserva en la cara de la oposición satánica (Mateo 16:18) . También se basa en la descripción de Pablo de la Iglesia como “columna y fundamento de la verdad” (I Timoteo 3:15). El corolario contrario es igualmente cierto: lo que contradice la Escritura no puede ser la Tradición. La clave aquí es lo que queremos decir cuando decimos “Tradición.” Aquí nos estamos refiriendo a la tradición apostólica. Si la Tradición es realmente bíblica (como intento  demostrar en este escrito), entonces debemos tener muy poco problema en aceptar las enseñanzas de la Tradición, tal como la ha guardado la Iglesia Ortodoxa y Anglicana. (Los católicos tienen la Tradición verdadera, pero le han añadido por su cuenta, siendo rechazada por todos los cristianos)

Contradicciones del principio”Sola Scriptura”

Hace unos días tuve la oportunidad de ver un debate entre el Dr. James White y un grupo de Mormones. En algún momento del debate uno de los mormones pidió a White le proporcionara una justificación para el dogma de Sola Scriptura, a lo que él se se negó con el argumento de que hacerlo sería establecer una autoridad superior a la Escritura. Los mormones entonces preguntaron a White, ¿cual era la base para el reconocimiento de un libro como Escritura? y él apeló al criterio de coherencia con otras escrituras canónicas.

El debate entro en un punto acalorado cuando aquel mormón parecía poner a White sobre las cuerdas al decirle: 

-Señor White: ¿Puede usted dar razones certeras y no circulares para creer en el dogma de Sola Scriptura? Seguramente usted no puede, porque las razones para creer en Sola Scriptura no puede ser fuera de la Escritura, esto obviamente que estaría en contradicción con la propia doctrina de Sola Scriptura. Pero las razones para creer en solo las Escrituras no se pueden extraer de las escrituras tampoco, porque las Escrituras no abordan la cuestión de la Sola Scriptura, ni siquiera definen cual seria la totalidad de la escritura; después de todo, fue la iglesia Católica la que les dio la tabla de lo que terminaría siendo el Canon oficial, sus libros y sus contenidos aunque esto nos cause a todos enojo y desdicha. 

Hubo un silencio incomodo y White empezó razonar circularmente, tal parece que aquel argumento lo tomo en un momento desapercibido, así que lanzo el ya cliché protestante en defensa de la “Sola Scriptura”

“Toda Escritura es inspirada por  Dios y  útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia…” (2 Timoteo 3:16)

Y entonces el mormón concluyo: -No creo estar poniendo en duda la eficacia y poder de las Escrituras para normar la vida y la fe, estoy poniendo en duda el principio de que solo las Escrituras deben normarlo la vida y la fe; pues mientras encuentro la primer cosa en las mismas Escrituras, no encuentro la segunda. Esto no quiere decir que desestimamos las Escrituras, más bien desestimo el dogma de “Sola “Scriptura”.

EVANGELICALISMO MODERNO Y LA SOLA ESCRITURA

La mayoría de los evangélicos crecieron en lo que el escritor Reformado Keith Mathison llama “Scriptura Solitaria” creyendo que esto era “Sola Scriptura”. Se les enseñó que todo lo que se necesita es la Biblia – ninguna autoridad externa se necesita para comprender las Escrituras. “Las Escrituras se interpretan así mismas”- Este enfoque que nada tiene que ver con la “Sola Scriptura” se remonta a Alexander Campbell, un evangelista americano que vivió a principios de 1800 y que similar a algunos predicadores famosos de los avivamientos fronterizos, llegó permeando todo con el lema: “Ningún credo sino Cristo, ningún libro sino la Biblia”. Campbell sentó la base de lo que miles de personas llaman hoy en día “Sola Scriptura”

En los últimos años los evangélicos en número cada vez mayor han comenzado a descubrir la historia de la Iglesia. Ellos están se están aventurando más allá de la subcultura provincial del evangelicalismo, para explorar las amplias y diversas tradiciones cristianas: Historia de la Reforma Protestante, Temprano Cristianismo, Misticismo, el Catolicismo Romano y la Ortodoxia. Pronto descubren que los Reformadores Protestantes originales no tienen miedo de usar credos o citar a los Padres de la Iglesia, lamentablemente después de Calvino y Lutero, empezaron a surgir posiciones mas radicales que se descoyuntaban cada ves más de la Tradición histórica de la Iglesia hasta quedar parados en un vació histórico. Los Reformadores originales tenían una visión mucho más alta de la Iglesia en comparación con muchos evangélicos de hoy que cuestionan si la palabra “tradición” no los compromete con el catolicismo. El evangelicalismo en América Latina, ha desarrollado una beligerante oposición hacia cualquier rito, ceremonia, pensamiento, sermón que tenga algún matiz “católico” y no es para menos, la manera en que el evangelicalismo ha crecido en América Latina, ha sido a costa de abiertas diatribas y ataques al pensamiento Romano. Es natural comprender entonces que muchos han abrazado una distorsión del concepto Sola Scriptura y creen que realmente esta era la intención de la Reforma.

En vez de “Sola Escritura” muchos grupos y facciones radicales que buscan en la Reforma el motor de avance contemporaneo, se guían bajo el principio de “Escritura Solitaria” Cabe aclarar, que el termino “escritura solitaria” no existe, y no se le ha designado a algún grupo en particular a lo largo del tiempo. El termino solo sera usado, para designar el pensamiento de una gran facción del evangelicalismo actual, desconectado totalmente del ámbito histórico, ortodoxo, protestante y universal. Al decir “Solitaria” me refiero a una visión de la Biblia demasiado radical, que podría considerarse incluso “biblismo” y que llega a promover un tipo de segregación altamente peligroso partiendo de dicho pensamiento.

Para ellos (los antes citados)  la Escritura es la única base y la autoridad en la vida del cristiano. La tradición es inútil y engañosa, y los credos y confesiones son el resultado de las tradiciones hechas por el hombre y por lo tanto inútiles e incluso diabólicos.

Esta no es una posición formal, sino una designación peyorativa de una vivencia práctica y común en miles de evangélicos y protestantes del día de hoy. Lamentablemente, esta es una distorsión  que malinterpreta la Sola Scriptura, ellos creen que”Sola Scriptura” significa, que el lugar ideal para que los creyentes encuentran autoridad y puedan interpretar la Escritura es hacerlo en un vacío histórico, haciendo caso omiso de cualquier tradición que pueda influir y enlazar su pensamiento a la Iglesia Universal. Esto no sólo socava el papel del Espíritu Santo en la vida de los creyentes del pasado, sino que es una posición de arrogancia, elevando la razón individual a la posición de la autoridad final. Esta posición también ignora el hecho de que es imposible interpretar la Escritura desde el vació exegético, pues sin una linea histórica, el lector se vuelve la autoridad final sobre lo que ha de creer. No obstante con esto, hay una arrogancia desmedida, insana, y maliciosa contra todo aquel que no concuerde con este pensamiento.

Cuidado amigo, lo peligroso de este movimiento, es que se disfraza bajo el manto de “dogma respetable” y “sana doctrina”. El nulo conocimiento del legado histórico de la fe cristiana, crea un pensamiento amorfo y carente de una identidad que una. Por esto, estas facciones del cristianismo son “ellos contra mundum” Viendo en todos los demás cristianos y sus persecuciones legitimas “herejes y apostatas”  que deben ser combatidos, por haber abrazado las perniciosas enseñanzas que Satanás sopla sobre ellos. (Nunca se menciona tanto a Satanás, como cuando estas facciones del cristianismo están reunidas)

LA BIBLIA EN LA IGLESIA PRIMITIVA

 

Ahora pasemos al dogma en si, aquel conocido como “Sola Scriptura”. La  realidad, es que uno no puede encontrar por mucho que lo intente, que en algún momento y tiempo especifico, el cristianismo haya creído tal cosa como que Solo la Escritura debía ser la base para dirigir en su totalidad a la Iglesia Universal.

Entre los primeros Padres de la Iglesia  hay evidencia clara de su gran respeto por la Biblia, pero no hay evidencia de que el Nuevo Testamento reemplazara las tradiciones orales anteriores que se preservaban en el seno mismo de la Iglesia. En lugar de esto, la aparición y culminación del Nuevo Testamento era visto como un resultado natural del proceso general de la transición en la Iglesia. En su “contra los herejes” Ireneo de Lyon describe la aparición de los cuatro Evangelios:

“Incluso si los apóstoles no hubiesen dejado sus escritos para nosotros, ¿no deberíamos seguir la regla de la tradición que se transmiten a las personas a quienes fundaron las iglesias? Muchos pueblos bárbaros que creen en Cristo siguen esta regla” (Richardson, 1970: 374-375).

Después: Uno de los argumentos más fuertes en contra de la Sola Scriptura se pueden encontrar en Basilio el Grande (c. 329-379), un Padre de la Iglesia del siglo IV. En su “Sobre el Espíritu Santo” nos encontramos con una discusión clara de la relación entre Escritura y Tradición:

“En cuanto a las enseñanzas de la Iglesia, ya sea que la enseñanza sea proclamada públicamente (kerigma) o reservado a los miembros de la familia de la fe (dogmas), hemos recibido algunas de las fuentes escritas, mientras que otros se han dado a nosotros en secreto, a través de la tradición apostólica” (1980: 98 ).

Para Basilo las dos fuentes están integralmente relacionadas y no pueden ser separadas sin hacer daño a una o la otra. En el siguiente pasaje de Basilo construye un escenario hipotético de lo que sucedería si la Biblia se separa de la  Tradición:

“Ambas fuentes tienen la misma fuerza en la verdadera religión. Nadie negaría cualquier fuente, nadie, en todo caso, que es incluso un poco familiarizado con las ordenanzas de la Iglesia. Si atacamos las costumbres no escritas, reclamando que son de poca importancia, fatalmente mutilaríamos el Evangelio, no importa si nuestras intenciones son buenas -o más bien, dignas- tal cosa reduciría las enseñanzas del Evangelio pues desnudaría las palabras”(1980: 98-99).

Con clarividencia extraordinaria, Basilio anticipa lo que en el siglo XVI paso con la Reforma Protestante, y mas adelante de una forma mas radical en el Siglo XVII con los puritanos ingleses que buscaban purgar la iglesia de costumbres “no bíblicas” sobre la base de la Sola Scriptura. Muchas de las costumbres en la Iglesia primitiva, que eran parte de la idiosincrasia natural de una tradición continua de cristianos, se eliminaría. El claro rechazo de Basilio de este principio demuestra de manera concluyente que la sola Scriptura no puede considerarse parte de la fe cristiana histórica, sino una innovación temprana de la Reforma.

Por lo tanto, la historia de la iglesia primitiva no es compatible con el entendimiento protestante de la Escritura separada de la Tradición. Los primeros cristianos vieron el surgimiento del Nuevo Testamento escrito como un paso natural en el desarrollo de la fe cristiana. La iglesia primitiva vio tradición oral y escrita como complementarios y juntos forman un todo armónico. Por lo tanto, la historia de la iglesia primitiva refuta la afirmación protestante de la Sola Scriptura. Era sólo entre los heterodoxos o herejes que podemos encontrar los primeros precedentes de Sola Scriptura en los tempos primitivos, como acertadamente dice el Dh Williams en su libro: “La búsqueda de la Sola Scriptura en la Iglesia Primitiva” Ninguno de los Padres de la Iglesia  mantuvo o enseñó la Sola Scriptura. Basilio el Grande rechazo explícitamente la enseñanza de la Sola Scriptura, junto con el entendimiento implícito de otros Padres de la Iglesia. De manera decisiva se prueba que este principio nunca fue parte de la Iglesia primitiva y por esa razón no se puede considerar parte de la fe cristiana histórica.

 

LIDIANDO CON LOS PROBLEMAS DEL SOLA SCRIPTURA 

Uno de los aspectos preocupantes del paradigma “Sola Scriptura” Protestante, es el hecho de que la Escritura no puede ser separada de la interpretación de la Escritura. Si el entendimiento de la Escritura cambia, entonces la fe y la práctica del mismo modo cambiarán. Esto convierte a dicho paradigma en una base más débil e inestable para la fe y la práctica. Esto se puede ver en la desconcertante variedad de denominaciones protestantes que han surgido como resultado de personas que interpretan la Biblia de diferentes maneras y que son incapaces de reconciliar sus diferencias. Esto plantea la interrogante de cómo tantas lecturas diferentes e interpretaciones diferentes pueden surgir mientras que el texto se mantiene sin cambios.

Esto surgió tan pronto como el protestantismo surgió

La primera división del Protestantismo se llevo a cabo tan pronto como se separaron; en 1529 en el Coloquio de Marburgo, Los Reformadores Protestantes se dividieron sobre cómo interpretar las palabras de Cristo: “Esto es mi cuerpo.” los golpes sobre las mesas, los gritos, y las diatribas que se lanzaban uno sobre otro, marcarían el inicio de una constante en el Protestantismo. Es muy inquietante y de suma importancia recalcar que la primera división del Protestantismo se llevó a cabo dentro de su primera década de existencia.

El principio de “la Escritura interpreta la Escritura” es un disparate si se toma literalmente. Sería como decir: La Escritura dice que ella es la Escritura. No podríamos avanzar más allá de un razonamiento circular. ¡La Biblia es leída por personas que, al mismo tiempo interpretan lo que están leyendo! Lo que los Reformadores Protestantes pretendían enseñar, era que la Escritura es internamente consistente en su significado. Sin embargo, el Coloquio de Marburgo sacó el hecho de que hay algunos pasajes que se pueden entender de maneras muy diferentes y que no proporcionan ningún medio adicional para determinar el significado exacto del texto impugnado. Así, cada persona del lado protestante, da cátedra de su interpretación, escriben libros, dictan conferencias, estipulan comentarios, que lo único que hacen, es mostrar como la división ya forma parte tan natural de sus vidas.

Ahora, el problema de la Sola Scriptura, ha dejado un legado de miles y miles de divisiones, ¿porque? porque cada cual se siente con la plena libertad de interpretar las Escrituras desde su perspectiva, desasociarse de cualquier sentido histórico, y considerar cualquier otra posición errada. Esto obviamente no seria un problema tan grande, si dijeran que sólo están expresando sus propios puntos de vista; no sería un tema de controversia si dijeran que podrían estar equivocados. Pero no lo hacen; ¿porque deberían? siempre en el debate en la iglesia protestante están bastante seguros de que su punto de vista es el correcto. Lo que es más, cada parte y facción afirman ardientemente su punto de vista y declaran solemnemente, que este se expresa claramente en las Escrituras.

Entonces, ¿quién tiene razón? Seguramente hay muchos grandes hombres y mujeres de fe en todos los  lados de la cuestión, todos los que dicen tener el Espíritu, y lo más importante, demuestran tener los frutos del Espíritu en sus vidas! Entonces ¿qué es lo que un simple mortal como yo debo hacer? En última instancia, tengo que decidir nuevamente por mí mismo quien considero esta en lo cierto y quien no. ¿Qué hay de malo en ello? Por lo menos dos cosas: 1-No quiero ser yo la autoridad final en cuanto a doctrina y fe  2-En el arte del debate, un oponente por su buena dialéctica puede convencer a sus oyentes aún cuando este, esté totalmente equivocado. En el arte del debate el tener la razón es una ley, y hay que saber cómo tenerla siempre. Así que, muchos no están interesados en la verdad, sino en tener la razón. ¿Qué pasa, si yo embelesado asentí a la retórica de alguien, y él no era en última instancia quien tenía la razón? No es cosa pequeña el que yo caminé por una senda errónea.

Al contemplar las cosas desde este punto, me doy cuenta de que siendo sincero conmigo mismo, no tengo ninguna norma para juzgar las demandas en competencia o a las personas que las esgrimen, excepto mi propia lógica. No tengo ninguna base por la cual medir sus doctrinas excepto mi propia comprensión de la Escritura, las ideas preconcebidas de mi mente y la agudeza de mis sinapsis. Pero entonces yo no podría estar seguro de que yo creo lo correcto. Yo era sólo una persona en un océano de ideas y dogmas. Así que ahí estaba yo, lanzando a un lado y a otro cuanto argumento consideraba erróneo y afianzando mi mente en los que creía correctos.

Así que, Usted puede ver, mi querido amigo que al final, mi acercamiento a la comprensión de la Escritura era un concepto muy relativo. Sólo podía tomar una decisión final sobre la base de mi propia lógica. Pero lo mismo ocurre con todos los demás cristianos en la tierra. Y luego, no podría decir que el Espíritu de Dios no habita en ellos. Así que si yo y los demás cristianos tenían el espíritu, ¿cómo podía conciliar el hecho de que no estamos de acuerdo en los puntos centrales de la fe cristiana? Sólo hay un solo Espíritu, así que ¿por qué el Espíritu guía a cristianos individuales a diferentes conclusiones?

TESTIMONIO DE LOS REFORMADORES

¿Porque la Sola Scriptura no debe constituirse dogma del evangelicalismo? Porque la libre interpretación del texto, desasociado del contexto histórico de la tradición y alumbrado por la razón, tendrá como consecuencia que cada hombre pueda interpretar el texto como mejor lo crea conveniente. (Si no, no habría calvinistas peleando contra los pentecostales por considerar que están errados) no existe la unidad, porque todos consideran legítima su capacidad de interpretar y ser libres. Lutero mismo se quejó de esto diciendo en sus charlas de sobremesa:

«Es de suma importancia que las generaciones futuras no se den cuenta de las divisiones que existen en este momento entre nosotros, porque nada puede ser más ridículo que nosotros, que nos vimos obligados a dividirnos de Roma, tuviéramos tan mal acuerdo entre nosotros que continuamos dividiéndonos».

Uno creía en la transubstanciación otro en la consustanciacion, uno en el paidobautismo, otro en el bautismo con confesión, uno creía que la espada debe acompañar el evangelio, otro era pacifista, uno en la confesión auricular, otro en la confesión privada, uno en las imágenes sagradas otro era iconoclasta; uno creía en la Inmaculada concepción de María, otro la desdeñaba, uno creía en los hermanos del Señor, otro lanzaba diatribas contra ellos, uno hablaba de la doble predestinación, otro se mesuraba; uno de ellos odiaba a los judios, otro los amaba. Uno creía en la Iglesia universal, otro en la comunidad autónoma.

El propio fundador de la “Reforma”, Martín Lutero, fue el que más se lamentó, a medida que él revisaba los daños que había causado su rebelión. Sus escritos muestran que él lamentaba su acción, cuando escribió las siguientes observaciones:

«Este no quiere oír de Bautismo, y aquel niega el sacramento, otro pone un mundo entre este y el último día. Algunos enseñan que Cristo no es Dios, algunos dicen esto, otros dicen eso; hay tantas sectas y credos como hay cabezas. Nunca un campesino es tan grosero como cuando tiene sueños y fantasías, él se considera inspirado por el Espíritu Santo y que debe ser un profeta.” De Wette III, 51 citado en el libro de O´Hare [Los Hechos sobre Lutero], p. 208.»

«Los nobles, los citadinos, los campesinos, todos entienden el Evangelio mejor que San Pablo y yo; ellos ahora son sabios y se consideran más conocedores que todos los ministros.»Walch XIV, 1360 citado en el libro de O´Hare, ibid, p. 209.

«Nosotros aceptamos, tal y como debemos, que mucho de lo que ellos (la Iglesia Católica) dicen es verdad: que el papado tiene la palabra de Dios y la autoridad de los apóstoles, y que hemos recibido las Santas Escrituras, el Bautismo, los Sacramentos y el púlpito de ellos».

¿Qué sabríamos de esto si no fuera por ellos?. El Sermón sobre el Evangelio de San Juan, Caps. 14 – 16 (1537), en el vol. 24 de el libro [Los Trabajos de Lutero], San Luis, Misuri: Concordia, 1961, p. 304.

Todo esto y mucho más fue escrito por el fundador de la Reforma, sólo un corto tiempo después, cuando se dio cuenta del caos que había creado. Aún no pasaban 30 años y Munzer, se había ido en otra dirección; en 1521,Zwinglio se había ido en otra dirección, Calvino en otra; Beza en otra, Arminio en otra, todos ellos dispersando las ovejas y tomando sus propios rebaños con ellos. Lutero había comenzado un proceso sobre el que luego no tuvo ningún control y era incapaz de parar, “no le pudo volver a poner la tapa al frasco”. Ciertamente estaba lleno de pesar cuando dijo: “Una vez que abres la puerta al error, no puedes cerrarla.” ¡Cuanta verdad! Lutero se había convertido en la victima, al no prestar atención a las consecuencias de este simple dogma: “Sola Scriptura” y aborrecer el legado histórico de la tradición vertido sobre el torrente de la Iglesia, que a su vez es guiada por el Espíritu.

Actualmente, existen más de 32,000 denominaciones,(registradas) todas con sus reglas litúrgicas, todas con sus cosmovisiones teológicas, todas con sus apreciaciones sobre la salvación y orden bíblico y todas diciendo que la Biblia es su norma.

Calvino decía:

“Si dura mucho el mundo, será un desafío volver a reformarlo, a causa de las varias interpretaciones de las Escrituras que ahora circulan”

CONCLUSIÓN

Ahora se anuncia románticamente, “Una vuelta a la Reforma” “La Iglesia debe volverse a Reformar” No! No, por favor! Siguen dividiendo más a la Iglesia. Ellos (los protestantes) siguen profesando su “Sola Scriptura” en “honor” a la sana doctrina (dicen ellos) Uno dice que los dones son del diablo, otro dice que ya no vale una confesión pública de Cristo, otro cree que los pentecostales son demoniacos, otros le llaman espiritismo, uno cree que hay profetas, otro cree que ya no hay, uno cree que él arminiano es hereje, otro le llama hermano y así… Siguen dividiendo a la Iglesia.

A lo lejos, escucho el grito furioso e iracundo de alguien diciendo: “Estás tratando de decir que debemos volvernos a la Iglesia Romana” No. Más bien, conectarnos al legado histórico de la Iglesia Universal. Después, escucho a otro decir: “el Espíritu nos da la comprensión correcta. Así que no necesitamos la tradición. La tradición es del diablo porque se opone a la Biblia!” Pero esto se encuentra con el problema que yo había luchado y del que hablé antes. Si el Espíritu está trabajando para dar a cada individuo una correcta interpretación de la Escritura y de la plena revelación de Cristo, ¿por qué los cristianos en posesión del Espíritu están en desacuerdo en doctrinas importantes como la elección, la salvación, las obras, la fe, la santificación, la justificación étc? Además, tomando el enfoque de “Sola Scriptura”, Al igual que White, no podremos responder: ¿cómo saber que las enseñanzas de hombres como Smith son de hecho la herejía? Si el Espíritu funciona de esta manera, ¿por qué la iglesia protestante está totalmente dividida y no unificada? Si el Espíritu da la interpretación, ¿al espíritu de cuál predicador hemos de escuchar?

Pero por favor, no me mal entienda, yo creo que el Espíritu de Dios da abundante entendimiento para el creyente, pero no en la forma establecida en la doctrina protestante de Sola Scriptura. (Individualista y personal) Dios nos da el Espíritu, pero el Espíritu trabaja en nosotros para que podamos entender las Escrituras en el contexto de la Iglesia. Es la Iglesia conciliar que toma decisiones vinculantes sobre la doctrina y conserva el depósito de la fe sobre ella vertido, de manera que unidos como un cuerpo, somos iluminados para seguir el camino histórico de nuestra fe.