Carta a un católico Romano.

Por el Rvdo. Juan Wesley:

  • 1. Usted habrá oído ciertamente diez mil historias acerca de nosotros, a quienes comúnmente se llama “protestantes”, y con que tan sólo crea usted una de esas historias de cada mil, debería usted estar aterrorizado y pensar muy mal de nosotros.

Pero esto es contrario a la regla de Nuestro Señor: “No juzguéis para que no seáis juzgados” (Mt 7:1), y tiene muchas malas consecuencias. En particular esta: Nos inclina a nosotros a pensar mal de ustedes. En consecuencia, estamos ambos menos deseosos de ayudarnos mutuamente y más prontos a herirnos unos a otros. De ahí viene que el amor fraternal sea destruido porpambos lados mirándonos mutuamente como monstruos y que sea reemplazado por la cólera, el odio, la malicia y por toda clase de sentimientos maliciosos, que se han manifestado frecuentemente en actos de barbarie tales como apenas se nombra aun entre los paganos.

  • 2. Ahora bien ¿no hay nada que se pueda hacer, aun guardando cada lado sus propias opiniones, para que se ablanden nuestros corazones mutuamente,
    se ponga un freno a esta inundación de malos sentimientos y se restaure al menos una pequeña medida de amor entre nuestros vecinos y compatriotas? ¿No desean ustedes eso? ¿No están ustedes plenamente convencidos de que la malicia, el odio, la venganza, la amargura (sea en ustedes o en nosotros, en
    sus corazones o en los nuestros) son una abominación para el Señor (Pr 15:26; 16:5)? Sean nuestras opiniones correctas o erróneas, nuestros sentimientos están innegablemente equivocados. Ellos constituyen la ancha ruta que lleva a la destruccion, al más profundo infierno.

 

  • 3. Yo no doy por supuesto que toda la amargura esté de su lado. Sé que hay mucha también del nuestro. Tanto que temo que muchos así llamados “protestantes”, estarán furiosos conmigo también, por escribirle en estos términos, y se dirán:”Esto es mostrarles demasiado favor, ellos no merecen un trato semejante de nuestra parte”.

 

  • 4. Pero yo creo que sí lo merecen. Creo que ustedes se merecen nuestra más tierna mirada, aunque más no fuera sino porque el mismo Dios nos ha levantado a ustedes y a nosotros del polvo de la tierra y nos ha hecho a ambos capaces de amarle y de gozarle por toda la eternidad; aunque más no fuera sino porque el Hijo de Dios nos ha comprado a ustedes y a nosotros con su propia sangre. ¿Con cuánta mayor razón si ustedes son personas que temen a Dios (como sin duda muchos de ustedes lo son) y se esfuerzan por tener una conciencia libre de reproche ante Dios y ante sus semejantes?

Notas:
La presente carta aparece en el Volumen X de la edición inglesa
de las Obras Completas de John Wesley,
Págs.. 98 a 105, y está fechada el 18 de julio de 1749.

Anuncios

One response to “Carta a un católico Romano.

  1. abramjosue dice:

    Si es verdad debemos amar a las personas de la I.c.r. pero tampoco podemos mentirles y decirles que su doctrina esta bien ya que creen en la infabilidad papal la oracion a los muertos el celibato el purgatorio etc etc… seria lamentable que ud promoviera el romanismo

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s