Juan Wesley Y Juan Calvino

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Aunque a menudo se cita a Juan Calvino como uno de los teólogos más prominentes del Cristianismo Protestante; se cita a John Wesley como un mejor portavoz de cómo viven los cristianos en la práctica. La teología de Calvino influyó profundamente durante siglos, pero la mayoría no vive en la manera en que Calvino la describe en teoría. A su vez, la teología de Wesley no es tan sistemática como la teología de Calvino. 
De las dos, la teología de Calvino no se sincroniza tanto con la vida cristiana. La vida cristiana no es tan sistemática. Tampoco la Biblia es tan sistemática. En consecuencia, la teología práctica de Wesley capta mejor la dinámica de la vida dirigida por el Espíritu Santo, descrita tanto en la Biblia, como en la vida de experiencia de los Cristianos.
Aunque Calvino y Wesley están de acuerdo sobre la mayor parte del Cristianismo, existen diferencias clave entre los dos: las diferencias que contribuyeron a las subsecuentes tradiciones de la Iglesia Reformada y Metodista. Es importante estudiar cómo Calvino y Wesley están de acuerdo y en desacuerdo para entender las diferencias entre las iglesias Reformada y Metodista. Diferencias que son marcadamente visibles hasta hoy, solo basta hablar con miembros de cada uno de las escuelas de pensamiento para darse cuenta.
Un reto en la comparación de Calvino y Wesley fue que vivieron en tiempos muy diferentes. Calvino vivió durante la Reforma Protestante en el siglo XVI, cuando los protestantes intentaban desesperadamente liberarse de la dominación del Sacro Imperio Romano, así como de la Iglesia Romana Occidental. Por el contrario, Wesley vivió en el siglo 18, y se esforzó por revivir la Iglesia de Inglaterra llena de conflictos racionales, teológicos y en extremo detallistas, que apagaron la fe, así como evangelizar a una creciente población secular. A pesar de las diferencias en sus contextos históricos, es posible discernir diferencias clave en sus creencias, valores y prácticas cristianas.
Calvino tenía su comprensión del cristianismo bíblico, y Wesley tenía su entendimiento; y simplemente no estaban de acuerdo en la Soteriología. Sin embargo en Antropología, ambos coincidían en la corrupción y total inhabilidad del hombre.

 

En la teología de Calvino, Dios se piensa predominantemente en términos de soberanía. Como tal, Calvino se centró en el poder y el control de Dios sobre toda la creación, desde la Eternidad a la realidad actual. En contraste, Wesley se centró más en el amor y la dinámica personal de la relación de Dios con la creación, especialmente la relación de Dios con la gente. Tanto Calvino como Wesley hablaron sobre la soberanía y el amor de Dios. Es más una cuestión de énfasis que de excluir un atributo del otro. Aunque es importante afirmar la soberanía de Dios, los cristianos protestantes en la vida se centran más en la dinámica amorosa y personal de su relación con Dios que en el poder y control que Dios tiene sobre su vida diaria. Los creyentes ven a Dios como soberano, pero es una soberanía de amor firme para las personas, individual y colectivamente.
Calvino y Wesley estuvieron de acuerdo en mucho acerca de la Biblia. Sin embargo, Calvino tendió a afirmar el énfasis de Martín Lutero en la única autoridad de la Biblia, resumida en el lema de la Reforma ‘Sola Scriptura’. El contexto de Wesley reflejó más el desarrollo de la Reforma Británica del Anglicanismo como un medio de comunicación entre los reformadores continentales – incluyendo a Lutero y Calvino – y el Sacerdotalismo Occidental Anglicano Católico. 
Con respecto a la autoridad religiosa, los Anglicanos hablaron de una triple visión de la autoridad religiosa, incluida la primacía de la Biblia, junto con las autoridades religiosas secundarias legítimas de la tradición, y la razón y memoria de la iglesia. Con el énfasis de Wesley en el avivamiento, la evidencia experiencial de la conversión y de la vida dirigida por el Espíritu Santo se hizo cada vez más importante. Por lo tanto, se basa en la triple visión del Anglicanismo, añadiendo experiencia como enfoque religioso. Esta visión cuádruple de la autoridad religiosa se conoce como el “Cuadrilátero Wesleyano”. Al igual que Calvino, Wesley afirmó la Biblia como la autoridad primaria de los Cristianos Protestantes. 
El énfasis de Calvino en la soberanía enfatizó el papel de Dios, más que el papel de la gente, tanto para la salvación como para otros aspectos de sus vidas. Wesley también creía en la soberanía y Predestinación de Dios. 
Pero Wesley pensó que la Predestinación estaba basada en la Presciencia de Dios, más que en los Decretos eternos de Dios, que existían antes de que el mundo fuera creado. Como tal, Dios soberanamente permitió a la gente tener suficiente albedrío para decidir por sí mismos, por ejemplo, con respecto a si recibirían (o rechazarían) el don de la Salvación de y cómo vivirían una vida cristiana fiel. Así ellos serían los responsables y su amor a Dios sería espontaneo y sincero. Aunque existen limitaciones definidas en la extensión de la Elección humana (que Wesley prefirió llamar “Gracia libre”, más que “Libre albedrío”), la mayoría de los Cristianos Protestantes viven constantemente en toma de decisiones cotidianas que tienen un significado actual y para la eternidad.
Calvino habló sobre la Gracia efectiva de Dios, es decir, que la gente no puede resistir los planes de Dios para sus vidas. Los seguidores posteriores de Calvino se refirieron a la Gracia efectiva como “Irresistible”. Wesley, por otra parte, usó el lenguaje de la Gracia preveniente, que aprendió a través de su trasfondo Anglo-Católico. 
Según Wesley, la Gracia es mucho más que un favor inmerecido; incluye el empoderamiento a través del Espíritu Santo. La Gracia que trabaja prevenientemente (o de antemano) capacita a la gente para tener una respuesta genuina -aunque no ilimitada-. Tal libertad es tanto el don de Dios, como la Salvación, aunque esto signifique que algunos pueden rechazar a Dios. Desde la perspectiva de Wesley, la realidad del pecado, la condenación y la salvación sólo tienen sentido si la gente tiene una medida de volición que se beneficia de la Gracia. De lo contrario, Dios debe ser visto como responsable del pecado, del mal y de la condenación tanto como de la Salvación, la bondad y la vida eterna.
Calvino dijo explícitamente que Dios se ha reconciliado con el mundo en su Hijo, y que la Expiación de Jesucristo es efectiva sólo a los electos, sus seguidores posteriores claramente hablaron de la Expiación como Limitada. Antes de que el mundo fuera creado, Dios decretó quién sería salvo (es decir, elegido) y quién sería condenado (es decir, reprobado) y todo ello era su voluntad secreta. 
Wesley, por otra parte, creía en una Expiación Ilimitada efectiva para quien hace provecho de ella. Si el don de Gracia se dio, y la gente no se arrepintió y creyó para la salvación, entonces fue por su elección, y no por los decretos deterministas de Dios con respecto a quién es salvo o no salvo. Los Cristianos Protestantes generalmente creen que las personas son condenadas por sus propias decisiones pecaminosas, y no por Dios determinando secretamente quién sería condenado antes de que el mundo fuera creado
Calvino hizo hincapié en la espiritualidad (o santificación) más que Lutero. Pero Calvino pensó que la santificación de los creyentes, o el crecimiento en la espiritualidad, vino por la voluntad y en el momento que Dios da la vivificación. Los creyentes podrían mortificar sus vidas, es decir vivir estilos de vida obedientes y austeros, ya que la voluntad de Dios les ayudaría a vivir vidas más decentes y ordenadas. 
Sin embargo, Wesley creyó que la Gracia de Dios ayuda activamente a las personas a ser más parecidas a Cristo. La Biblia llama repetidamente a los creyentes a ser Santos, y el Espíritu Santo les da gracia al ser completamente santificados. Como tal, la gente puede participar en disciplinas espirituales descritas en la Biblia y utilizadas a lo largo de la historia de la iglesia para ser más parecidas a Cristo. Aunque los Cristianos Protestantes son realistas en cuanto a los obstáculos a la vida santa debido al pecado y a la existencia humana finita, la mayoría tiene la esperanza de que sus decisiones marquen la diferencia -por la Gracia de Dios- y que contribuyan a su maduración espiritual, en vez de que sus decisiones no tengan algún papel.
Calvino tenía una teología bien desarrollada de la Iglesia, que implicaba la proclamación del mensaje evangélico de Jesús, junto con la administración correcta de los Sacramentos, frente al Sacramentalismo Católico Romano. También creía en la disciplina de la Iglesia y cómo los magistrados (o funcionarios) de los gobiernos deberían asociarse con las Iglesias para administrar la disciplina, incluyendo castigos civiles por falta de iglesia o falta de obediencia a la Biblia. La herejía era castigada por la muerte, administrada por magistrados gubernamentales.
Wesley vivió mucho más tarde que Calvino, y el contexto extremo de la Reforma ya no era tan peligroso para la vida. Sin embargo, Wesley experimentó la persecución religiosa, pero pensó que las relaciones de la iglesia debían ser más “católicas”, es decir, incluir a aquellos que creen en Jesús como su Salvador, pero que pueden diferir en asuntos teológicos y eclesiásticos. Así, Wesley exhortó a los creyentes a diferir por el lado de la bienvenida y la hospitalidad, en lugar de la caza de herejías y la exclusión civil.
Así como Calvino tenía una idea clara de la Iglesia, tenía una idea clara del ministerio. Debe incluir la predicación, los sacramentos y la enseñanza – especialmente por los pastores y los maestros. Calvino creía que otros papeles en la iglesia, por ejemplo, profetas, apóstoles y evangelistas, habían cesado (esto a veces se llama Cesacionismo). Desde la perspectiva de Calvino, el ministerio debe ser fuertemente invertido en los ministerios de predicación y enseñanza. Wesley vivió en un contexto histórico diferente, sin duda, y su énfasis estaba más en revivir la Iglesia que en reformarla. 
Como tal, Wesley enfatizó la evangelización – dentro y fuera de los edificios de la Iglesia, y el establecimiento de una elaborada red de servicios a mitad de semana. Estos servicios a mitad de semana (es decir, formas de conferencias cristianas) incluían Sociedades Metodistas, que funcionaban como mini-iglesias y reuniones de clase que también se reunían a mitad de semana, en aras de la responsabilidad de grupos pequeños. Para aquellos comprometidos con la vida santa, incluso grupos más pequeños del mismo género llamados bandas, se establecieron en apoyo de una mayor responsabilidad espiritual pastoral. Para darle liderazgo a esta red de conferencias cristianas, Wesley nombró ministros laicos, incluyendo mujeres y hombres, que estaba capacitando a los laicos de todo tipo para ministrar creativamente a las necesidades particulares.
Independientemente de los detalles teológicos que los cristianos afirman tener, los protestantes viven más como la manera práctica en la que Wesley ideó teológicamente la Salvación y la vida cristiana, en lugar de la manera sistemática que Calvino lo imaginó. 
Aunque Calvino y Wesley creyeron en la pecaminosidad de la humanidad y la necesidad de que Dios los salve a través de la vida, la muerte y la resurrección de Jesús, Wesley puso más énfasis en cómo Dios provee suficiente Gracia para que la gente responda genuina y fielmente al evangelio de salvación. Como tal, Wesley puso mucho más vigor en la persona y en la obra del Espíritu Santo, ayudando a la gente a crecer día a día en la fe, la esperanza y el amor.
Los puntos de vista de Wesley no eran nuevos, sino que restablecieron las visiones de la Gracia Preventiva y la elección humana, que la tradición teológica del Agustín tardío, Lutero y Calvino estigmatizó. Por el contrario, Wesley se posiciona con la mayoría de los Cristianos en la historia de la iglesia – pasado y presente – que afirman la condicionalidad de la Salvación por la Gracia, dependiendo de las decisiones que las personas toman para aceptar (o rechazar) el don de Dios de vida eterna.
Al igual que la tradición anglo-católica que Wesley heredó, creyó en la disponibilidad ilimitada de la Expiación de Jesús y en la Resistibilidad de la Gracia. Por supuesto, la Gracia de Dios siempre está disponible para los creyentes, lo que les da la seguridad de la salvación. Pero debido a la condicionalidad y alertas de la salvación expuestas por Dios en la Biblia, los creyentes deben permanecer fieles en su relación con Dios.
Escrito por : Don Thorsen

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